China, que ha multiplicado sus inversiones en el sector petrolífero de frica para diversificar su suministro energético, se ha topado en Angola y Nigeria con los primeros obstáculos para su mayor presencia en ese continente, informó ayer el diario "South China Morning Post".
Cuando parecía que casi todos los países africanos habían extendido la alfombra roja a los inversores chinos, la compañía estatal de petróleo angoleña, Sonangol, anunció que rompía las conversaciones con Sinopec para la construcción de una refinería que proyectaba la petrolera china.
La cancelación del proyecto de cooperación, que estaba valorado en unos 3.700 millones de dólares, marca, según los analistas consultados por el "South China Morning Post", "el primer gran paso atrás de una compañía petrolera china en frica", y también muestra que las empresas del país asiático están bajando sus ofertas en el continente africano.