China creó 6,92 millones de puestos de trabajo nuevos durante el año 2003, gracias al arranque del sector privado, que se ha convertido en la mayor fuente de crecimiento de la economía, informaron fuentes oficiales.
El número total de empleos en China ascendió a 744,32 millones a finales del año 2003 y casi la mitad de ellos se registran en el sector agrícola, según cifras del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. La industria emplea a un 21,6% del total de empleados mientras que el sector de los servicios registró 218 millones, casi un tercio del total.
El mayor crecimiento en número de empleos fue registrado en el sector privado, y se concentró sobre todo en las zonas urbanas, donde se contabilizaron 256 millones de puestos de trabajo en el año 2003, con un incremento del 8.59% respecto al año anterior.
"El sector privado, que empleó a más de 30 millones de personas entre el 1996 y el 2000, ha sido la mayor fuerza en la creación de empleo en China", declaró hoy Zhang Xiaojian, viceministro de Empleo, en un congreso sobre oportunidades laborales en Pekín.
Zhang agregó que, en los primeros cuatro meses del 2004, China ha creado ya 3,6 millones de nuevos puestos, lo que supone un 40% de los objetivos anuales, de crear 8 millones.
La fuente opinó que China necesita un crecimiento económico del 7% anual durante el Décimo Plan Quinquenal (2001-2005) para poder crear 40 millones de puestos de trabajo nuevos.
El sector privado, y sobre todo en servicios, podría desempeñar un papel clave para la creación de empleo, agregó el dignatario, al resaltar la importancia cada vez mayor de pequeñas y medianas empresas. La dificultad para encontrar empleo, desconocida hasta ahora en China, preocupa a la población porque ahora incluso los licenciados universitarios tienen que buscar un puesto, mientras que antes lo tenían garantizado nada más graduarse.
China cuenta en la actualidad con un unos 150 millones de trabajadores agrícolas "en excedencia", que carecen de tierras de cultivo, y numerosos campesinos emigran cada año a las ciudades en busca de oportunidades de trabajo en los sectores menos cualificados, como la construcción o el servicio doméstico.