Un portavoz del Gobierno chino señaló ayer que, aunque Pekín está comprometido con la reforma gradual de la moneda china, el yuan, su revaluación no va a resolver los desequilibrios de la economía mundial.
"Si la revaluación de una moneda puede resolver los problemas en el mundo, para qué existen los economistas?", se preguntó ayer en rueda de prensa el portavoz de la cancillería china Ma Zhaoxu.
"En estos tiempos de globalización todos estamos en el mismo barco”, dijo. La revaluación del renminbi ("la moneda del pueblo") no va a resolver el déficit comercial estadounidense ni los desequilibrios de la economía mundial, eso está claro", agregó.
Ma respondía así a las peticiones del ministro alemán de Economía, Rainer Bruderle, y del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, para que el régimen chino revalúe su moneda.
El funcionario señaló que en 2009 China contribuyó a un 50 por ciento del crecimiento económico mundial, y que una cuarta revaluación del yuan podría desencadenar una crisis en la República Popular que afectaría al resto del mundo.
Concluyó que su Gobierno está decidido a incrementar de forma gradual la flexibilidad de su divisa al tiempo que mantiene su estabilidad.