Los gobiernos español y chino firmarón ayer en Pekín, en presencia de los Príncipes de Asturias, el acuerdo por el que se permite la exportación a China de carne de cerdo española, así como de jamón ibérico.
El secretario de Estado de Comercio y Turismo, Pedro Mejía, confirmó la rúbrica de este acuerdo, que tendrá efecto inmediato, lo que supone que las empresas españolas interesadas en exportar y que cumplan con los requisitos que marca el Gobierno chino podrán iniciar sus ventas de carne de cerdo y jamón ibérico al gigante asiático.
El jamón ibérico será el único producto porcino curado que se pueda vender, por el momento, al mercado chino, que ha exigido un periodo de curación mínima de algo más de 300 días, requisito que sólo cumple este alimento, que se cura durante unos dos años para su comercialización.
Pedro Mejía explicó que China ha impuesto exigencias "muy altas" para permitir la venta de carne de cerdo, un producto básico en la dieta de ese país, aunque como contrapartida España ha logrado el permiso para la exportación del jamón ibérico.
Aunque el mayor valor económico de este acuerdo lo tiene la carne de cerdo, Mejía explicó el interés del Gobierno español por introducir en China el jamón ibérico, un producto reconocido internacionalmente y para el que se pretende buscar un hueco entre los consumidores de ese país.