Las autoridades del sector vinícola chino han firmado esta semana el ingreso de su país en la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), una acción con la que China quiere impulsar el aumento y mejora de su producción y avanzar en un mercado dominado por Francia, Italia y España.
Los responsables de la Oficina Vinícola de China firmaron el memorándum de ingreso en una ceremonia celebrada en la localidad de Yantai, en la provincia costera china de Shandong, una de las principales zonas de producción de viñas del país.
El presidente de la OIV, Georges Dutruc-Rosset, señaló que la entrada de China en la organización promoverá en gran medida el sector vinícola tanto en China como en el mundo. Y el máximo responsable del sector en China, Geng Zhaolin, señaló que el paso dado por su país mejorará los estándares de los vinos chinos y los hará más competitivos en el mercado mundial, en el que según los analistas el país asiático tiene un gran potencial.
La OIV fue fundada en 1924 por España, Grecia, Hungría, Italia, Luxemburgo, Portugal y Túnez, tiene 47 países miembros y entre sus objetivos el desarrollo técnico de los cultivos vinícolas, la promoción del vino en el mercado mundial y la lucha contra el fraude en los productos con denominación de origen.
China, un país en el que la bebida alcohólica más consumida es la cerveza, tiene un consumo de vino per cápita todavía muy bajo (0,27 litros por persona y año) en comparación con países como España (10,1 litros) Portugal (11,2) o Luxemburgo, que con 13,3 litros es el país que encabeza esta lista.
222La entrada de China a la OMC y ahora en la OIV abre las puertas a grandes productores de vino.
En China hay 186.600 hectáreas de cultivo de vid y la mitad de los 3.5 millones de toneladas de uva que producen son utilizadas para hacer vino, cifras pequeñas pero que podrían aumentar rápidamente, ya que sólo entre 2000 y 2001 la producción total se elevó un 20 %.
Los expertos señalan que uno de los mejores vinos de China es el "Gran Muralla", producido a pocos kilómetros de ésta en la localidad costera de Qinhhuangdao, aunque también son famosos los de la región de Xinjiang, en la antigua Ruta de la Seda.
La entrada de China a la OMC y ahora en la OIV abre también, por otra parte, las puertas a grandes productores de vino como España, un país que según reconocen los propios empresarios del sector todavía no ha sacado partido al inmenso mercado chino.