EN LOS TRES años desde que se licenció en ingeniería en Shangai, Jason Zhang ha cambiado de trabajo dos veces y quintuplicado su sueldo ya que las compañías internacionales están buscando en China profesionales calificados.
Si uno tiene idiomas y preparación técnica es muy fácil encontrar un empleo, dice Zhang, que domina el inglés y ahora trabaja de programador en International Business Machines Corp.
Hay más empleos que hace dos años por la subcontratación de Europa y Estados Unidos. Empresas como General Electric, Freshfields Bruckhaus Deringer y Ernst & Young LLP están teniendo problemas para encontrar ingenieros, abogados y contadores ya que las universidades chinas no consiguen preparar a los jóvenes, especialmente en el dominio del inglés. La falta de profesionales amenaza la futura expansión del país y encarece los sueldos en la economía de mayor crecimiento del mundo.
Podría decirse que más que agua, energía e infraestructura, el principal freno al crecimiento en China es la falta de talento, dice Andrew Grant, que dirige la oficina en China de McKinsey & Co., una consultora que asesora a dos terceras partes de las empresas de Fortune 1000. Menos del 10% de las personas que buscan empleo en China tienen preparación en las áreas de contabilidad, finanzas o ingeniería para poder trabajar en empresas internacionales, según un informe de McKinsey de noviembre, basado en entrevistas con más de 80 responsables de recursos humanos. La mayor parte no tienen conocimientos de inglés y carecen de un bagaje cultural que les permita adaptarse, dijo el informe.
El número de contadores licenciados en la nación asiática es de 69 mil y se necesitan unos 300 mil profesionales en esta rama.
En China hay 120 mil abogados, uno por cada 10.800 personas, frente a una relación de uno por 375 personas en Inglaterra y Gales.
China no prepara profesionales bilingües
Multinacionales demandan abogados y arquitectos que dominen el inglés.