China redujo al 7.5 % el objetivo de crecimiento de su Producto Interior Bruto (PIB) para 2012, frente al 9.2 alcanzado el pasado año, con el fin de reorientar el modelo de desarrollo económico hacia el consumo interno, explicó ayer el primer ministro, Wen Jiabao.
El líder chino intervino en la apertura de las sesiones de la Asamblea Nacional Popular (ANP) que tienen lugar en Pekín.
“Debemos acelerar la reestructuración de la política económica acrecentando la demanda interna, sobre todo el consumo, la innovación y el ahorro energético para la construcción socialista en lo económico, político, cultural y social, preservando la estabilidad para celebrar con sobresaliente éxito el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista Chino”, dijo.
Dicho Congreso se reunirá el próximo otoño, como cada lustro, y sentará la política china de la próxima década al elegir al Comité Central del PCCh, del que saldrá el Politburó y el secretario general, que aprobará la ANP en 2013 como nuevo presidente chino.
En su informe sobre la labor del Gobierno en la sesión anual de la ANP, ante el máximo liderazgo y 2.924 delegados, el jefe del Ejecutivo predijo una recuperación global “difícil y tortuosa”.
“La crisis financiera internacional continua y en algunos países persisten las dificultades para aliviar a corto plazo el problema de la deuda soberana. A nivel nacional es apremiante que resolvamos contradicciones institucionales y estructurales”, dijo.
Según Wen, las economías emergentes afrontan también la presión por el aumento de la inflación y la ralentización de su crecimiento.
Según los analistas, la estabilidad social es prioritaria hacia el Congreso de octubre .