La inflación china de julio fue la más alta en una década con el 5,6%, arrastrada por el 15,4 % de subida de los alimentos y aumentando las posibilidades de una nueva subida del tipo de interés, informaron hoy fuentes oficiales.
La carne (especialmente la de cerdo) fue el producto que más se encareció en julio, el 45,2% de media, seguido por los huevos, el 30,6%, y el aceite de cocinar, el 30,1%, según datos del Buró Nacional de Estadísticas.
Entre tanto, los productos no alimenticios subieron el 0,9%.
La constante subida en los últimos meses del Índice de Precios del Consumo (IPC), barómetro de la inflación, ha puesto en alerta al Gobierno debido a las dificultades que entraña para los sectores más desfavorecidos de la sociedad, mayoritarios en el país de los 1.300 millones de habitantes.
La Comisión de Reforma y Desarrollo, máximo organismo planificador, ha declarado la lucha sin cuartel contra la manipulación de los precios de la comida, después de que varias asociaciones industriales anunciaran planes de encarecer productos de consumo diario.
Además, Pekín ha puesto en marcha medidas para elevar la producción de cerdos, como vacunas gratis para los animales, tras la epidemia de la enfermedad de la oreja azul, que causó la muerte de millones.
Se situará por detrás de Philip Morris, que abarca el 18 por ciento del mercado mundial; de British American Tobacco, que tiene el 12 %, y de Japan Tobacco, con el 11 % de las ventas de tabaco en todo el mundo.
Imperial ha obtenido un crédito sindicado de 9.200 millones de libras (13.650 millones de euros) para la adquisición y la refinanciación de la deuda de Imperial y Altadis.
Además, llevará a cabo una ampliación de capital -si la oferta sigue adelante- por valor de 5.600 millones de libras (8.250 millones de euros).
Se espera que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) apruebe la oferta en septiembre, momento en que se iniciaría el periodo de aceptación, lo que permitiría completar la oferta antes del final del año.