Las autoridades medioambientales chinas han ordenado suspender dos proyectos de trazado del tren de alta velocidad debido a la vulneración de las regulaciones durante su construcción, informó ayer el diario económico Caixin.
El Ministerio de Protección Ambiental de China notificó la detención de las obras a la empresa constructora de la línea de alta velocidad entre las ciudades de Tianjin, al este de Pekín, y Qinhuangdao, en la vecina provincia de Hebei.
Según una investigación ministerial, las obras carecían del informe ambiental de viabilidad, lo que infringe las leyes locales, y las obras no se reanudarán hasta que el documento sea remitido a las autoridades antes del 15 de junio.
La otra línea afectada es la que une las ciudades de Qingdao y Jinan, en la provincia oriental de Shandong, cuyas operaciones quedaron suspendidas a finales de abril y hasta el próximo 31 de mayo por carecer de los permisos pertinentes en materia de protección ambiental.
El tramo es de 362.5 kilómetros de longitud.