Ciudadanos chinos y latinoamericanos fueron los principales responsables de que el turismo en París durante el primer trimestre mantuviera su auge, frente las bajadas experimentadas desde mercados tradicionales como Gran Bretaña, España o Italia, informó ayer la Oficina de Turismo.
La tasa de ocupación en la capital francesa fue del 78.3%, el mejor nivel en la ciudad "desde hace más de diez años", y estuvo sostenida, además de por el turismo interior, que creció un 3.3% respecto al mismo periodo del año anterior, por los nuevos mercados emisores, precisó el comunicado.
Así, se ha dado una "explosión" de los turistas llegados de "las otras Américas", principalmente de Brasil, Argentina y Chile, con un alza del 22.5%, y de China, desde donde hubo un incremento del 17.7%.
Los considerados mercados tradicionales, en cambio, "han visto sus cifras fluctuar en función de su situación económica": entre los norteamericanos, que encabezaron el número de turistas extranjeros, se dio por ejemplo un alza del 4%.
En el Reino Unido y en Italia, que se situaron en segundo y tercer lugar, se dio en cambio un descenso respectivo del 3 y del 3.7%, mientras que en Alemania, que ocupó la cuarta plaza, hubo una caída del 5.9%, una décima más que en España, que cayó el 5.8% y figuró en el quinto puesto.
El director de la Oficina de Turismo, Paul Roll, explicó a Efe que el auge latinoamericano y chino empezó a gestarse a partir de 2004, "con el desarrollo de esos mercados que hasta ese año no suponían una parte significativa del panorama turístico europeo".
La información recabada por la entidad confirma que "París es probablemente la primera ciudad que uno quiere visitar cuando puede salir de su continente".