Chiquita Brands informó que a partir del segundo trimestre del 2001 no renovará los contratos de compra de unos 6 millones de cajas de banano en Costa Rica, lo que motivó una reacción airada de los productores.
"Es un atropello más a los ya debilitados productores nacionales", comentó Jorge Sauma, gerente de la semi-estatal Corporación Bananera Nacional (Corbana).
El funcionario calificó de "poco solidaria" la decisión de Chiquita Brands, en momentos en que Costa Rica acaba de perder una cuota que le garantizaba el acceso de su producción bananera a los mercados de la Unión Europea, bloque que está por definir un régimen que, en criterio de Corbana, afectará las exportaciones bananeras del país.
"En un momento tan crítico, ellos prefieren buscar fruta en otros países, sacrificando la producción de los empresarios costarricenses que les fueron leales durante todos estos años pasados de bonanza", subrayó Sauma.
El ministro de Comercio Exterior (Comex), Tomás Dueñas, por su parte, calificó de "lamentable" la nueva decisión de Chiquita Brands, pero agregó que "pareciera que no les queda más remedio, ya que el mercado obliga a comprar barato y el precio del banano costarricense es superior al que pueden conseguir, por ejemplo, en el Ecuador".
Dueñas se mostró cauteloso al valorar como "atropello" la decisión de la transnacional y recordó que en este momento hay una sobreoferta de 80 millones de cajas de banano en los mercados de Europa y Norteamérica, equivalente a la producción anual bananera de Colombia.
"Es una situación que presiona la baja en el precio, por lo que no podemos llamar atropello a algo que están haciendo dentro de sus derechos", dijo el ministro.
Confirmó que en las últimas semanas se han dado acercamientos con los gobiernos de China, Corea de Sur, Taiwan y algunos países árabes para negociar la colocación de unas 20 millones de cajas de banano, que, se calcula, Europa y Estados Unidos dejarán de comprar a Costa Rica el próximo año.