Chiquita Brands International Inc. demandó a la Comisión Europea en la última etapa la disputa transatlántica sobre si Europa restringe ilegalmente la importación de banana de la empresa.
Chiquita, que denuncia que las cuotas de importación de Europa le causan millones de dólares en pérdidas, dijo que su demanda acusa a la Comisión Europea de no reducir sus barreras arancelarias tras un fallo de la Organización Mundial del Comercio de 1997.La demanda fue cursada en la Corte de Primeranstancia del Tribunal de Justicia Europeo.
Chiquita sigue confiada en llegar a un acuerdo con las 15 naciones de la Unión Europea, pero pensó que la demanda podría acelerar el trámite, dijo el presidente y director general de la firma bananera, Steven Warshaw.
Chiquita pide 525 millones de dólares en daños a la Comisión Europea y solicitó el derecho a exigir nuevas compensaciones si los problemas no son solucionados.
Los funcionarios de la UE dijeron que los problemas de Chiquita son causados por sus propias acciones y no por el organismo europeo.
El Comisionado Europeo de Comercio Pascal Lamy no quiso comentar el caso.
"La prudencia dicta que cuando una empresa se encuentra en una difícil situación financiera, no es una buena idea comentar las razones causantes", indicó el funcionario.
En una entrevista otorgada a Dow Jones Newswires, Lamy dijo que el revisado sistema de importación bananera de la UE cumple las normas de la OMC, aunque depende de Estados Unidos decidir si las sanciones seguirán vigentes.
La semana pasada Chiquita indicó que negocia con los tenedores de sus bonos nuevas concesiones para reducir sus multimillonarias deudas y evitar una posible bancarrota. Sin embargo, los analistas financieros dijeron que algunos de los problemas de Chiquita datan de principios de la pasada década cuando la gerencia se endeudó para ampliar su flota bananera y luego no redujo sustancialmente esa deuda cuando Chiquita tenía un sólido balance de cuentas.
Por su parte, Chiquita sostiene que fue puesta al borde de la bancarrota por el sistema de cuotas de la UE, que da preferencia a las bananas procedentes de las antiguas colonias en perjuicio de las empresas norteamericanas de otros países.
Mientras Chiquita controla el 20% del mercado en las 15 naciones del grupo, su parte y beneficios mermaron desde que fueron adaptadas las nuevas normas arancelarias en 1993.
La disputa ha malogrado las relaciones entre la UE y Estados Unidos, que respalda la posición de Chiquita, desde hace casi una década.