Chrysler anunció que a partir del 31 de octubre cesará de producir vehículos en la planta de montaje Sur de San Luis y reducirá su producción en otra factoría, estas medidas causarán la eliminación de 2.400 puestos de trabajo.
El fabricante justificó la reducción en producción porque "una dramática ralentización económica de EE.UU. y la contracción de la industria del automóvil obliga a Chrysler -así como otros fabricantes- a encarar asuntos y decisiones difíciles".