Las restricciones establecidas a la importación de carne de EU ya tiene sus efectos negativos en el comercio local.
A siete meses de restringirse la entrada de productos y subproductos cárnicos, al mercado local, los importadores se han visto obligados a cerrar, ante la falta de una definición de apertura por parte de las autoridades panameñas.
Con ello se constata que no sólo el problema es de los restaurantes, ya que importadoras dedicadas desde hace varios años al negocio han cerrado.
Entre ellas, Special Food sufre las consecuencias, dejando de abastecer a más de 70 restaurantes en la ciudad capital, ya que importaba más de 5 mil kilos de cortes finos de carnes cada mes.
Debido a este panorama, Rino Tamburelli, presidente de la Asociación Nacional de Restaurantes, manifestó su preocupación, porque "todavía las autoridades no han firmado el documento que establece o define las condiciones de apertura a las importaciones de carne estadounidense".
Según Tamburelli, aunque durante estos 6 meses se han abastecido de los cortes especiales que se producen nacionalmente, los últimos días han indicado que éstas empresas no tienen la capacidad para abastecer el consumo que exigen los restaurantes a nivel nacional y mucho menos en la ciudad, situación que afecta el servicio que ofrecen a sus clientes.
Por su parte, Enso Rodríguez, director de Sanidad Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), indicó que el levantamiento a las restricciones no se ha definido aún, ya que tanto el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) como el Ministerio de Salud (MINSA) deben acordar las condiciones de la apertura mediante una resolución.
"Ambos ministerios emitirán una resolución de levantamiento, pero hace falta que se determine la fecha y las normativas que se aplicarán, porque hay que resguardar la salud pública y animal del país ", dijo Rodríguez.
Según las condiciones de apertura, Panamá podría "levantar" las restricciones establecidas especificando que sólo se permitirá la importación de carne de res deshuesada en cortes finos, que sea libre de materiales específicos de riesgo.
Para esto, el importador deberá constatar que la carne procede de animales menores de 30 meses de edad, que fueron sacrificados después de mayo de 2004, y que los cortes finos son libres de materiales específicos de riesgo (rabo, cerebro, lengua, ojos, hueso, intestino, nervios).