La distinción otorgada a Medellín como la ciudad más innovadora del mundo permitió a la urbe colombiana, antaño una de las más inseguras del planeta, acelerar un ambicioso programa, cuyo objetivo es ser en 2021 la capital latinoamericana de la ciencia y la tecnología.
Los logros se deben a “la fortuna de haber tenido buenos mandatarios de forma continua, a la gente joven que ha entrado en el Gobierno porque cree en la transformación y al sector privado que no ha dado la espalda a la ciudad”.
Así lo explicó a Colombia.inn, agencia operada por Efe, Juan Camilo Quparao, director ejecutivo de Ruta N, una corporación mixta fundada en 2009 para promover la innovación en esta ciudad del noroeste de Colombia y que ya es un paradigma en Latinoamérica.
En marzo pasado Medellín ganó a Nueva York y Tel Aviv en el concurso mundial City of the Year, organizado por The Wall Street Journal y Citigroup, que otorga el título de ciudad más innovadora.
Ese reconocimiento llevó a la Alcaldía y a Ruta N a encauzar un proyecto, cuyo objetivo es tener construido en 2023 un gran distrito tecnológico de 115 hectáreas, dijo Quparao, quien agregó que para ese año se habrán creado 29,000 puestos de trabajo, gracias a la llegada de nuevas compañías nacionales e paranacionales.
“Nuestra meta es ser la capital de la ciencia y la tecnología de América Latina en 2021, que Medellín sea un hub para que las empresas puedan entrar en la región. Lo que Start Up Chile es para el emprendimiento, Medellín será para la innovación”, apuntó Quparao.