@enedelkism
Enseñar el hábito del ahorro a los pequeños es una manera efectiva para que sus padres también ahorren en un futuro.
A pesar de que el dinero es un tema que manejan los adultos, en una sociedad tan consumista es necesario explicarles a los niños el valor que tiene.
Para los niños todo parece caer del cielo, por ello es importante poner en práctica algunos consejos para que aprendan a controlar y no malgastar.
Los psicólogos consideran que los niños que han aprendido a economizar sabrán gestionar ingresos y gastos en un futuro.
Una de las recomendaciones más eficaces es enseñarles a ahorrar creando metas para hacerlo.
Por ejemplo, si desea ir al cine o comer un helado, debe usar su propio dinero, que ha ganado con su esfuerzo.
Tender la cama, lavar su ropa, arreglar su cuarto, hacer las tareas escolares temprano y antes de que lleguen los padres son esfuerzos que pueden recompensarse con dinero.
Es importante que los papás establezcan el monto por cada actividad, tomando en cuenta la edad.
Otra idea es premiar a los pequeños cuando logran ahorrar, pero no con dinero. Los ánimos potenciarán su esfuerzo.
Es importante, además, educarlos para que no malgasten el dinero en cosas innecesarias.
Que sepan que el dinero es limitado y si lo gastan en una cosa están renunciando a comprar otra.
Un ejemplo de compras necesarias y no necesarias es explicándoles que no pueden ir al colegio sin vestir (gasto necesario), pero sí puede ir sin llevar siempre el último modelo de zapatillas de marca (innecesario).
Ellos deben comprender que deben tomar muy bien sus decisiones y aprovecharlo de manera adecuada.
Es bueno que el padre le permita cometer errores al comprar con su propio dinero algo que no era necesario, porque, más tarde, se va a dar cuenta y va a querer otra cosa, y deberá trabajar por ella.
Al hablar de ahorro no solo estamos hablando de dinero, también tiene que ver con recursos.
Es muy valioso que los niños sepan ahorrar electricidad y agua, deben cuidar sus útiles escolares, sus zapatos nuevos, el uniforme del colegio, los alimentos del refrigerador, la cantidad de comida que se ingiere, entre otros.
Explicarles el uso eficiente de estos recursos es un ahorro económico en el presente y una inversión en su futuro.
Préstamos
Los pequeños también deben conocer sobre algunos términos financieros, uno de ellos, el préstamo.
Es muy aconsejable realizar un juego en el que se le preste cierta cantidad que sus ingresos le permitan pagar y establecer una fecha límite de pago.
Explicarle que si no paga en esa fecha, la cantidad se irá incrementando y su deuda crecerá.
Los padres deben enseñar con el ejemplo, ya que para los niños será mucho más fácil repetir el comportamiento y no deben burlarse de ellos en cuanto al objetivo que tengan para pagar sus cosas.
Cuentas para niños, una alternativa para comprender el mundo real
Ya existe una gran oferta de cuentas de ahorro especiales para niños. Este instrumento es útil y divertido, porque les permite vivir experiencias de adultos, como por ejemplo ir al banco.
Una vez que hayan ahorrado en alcancía, podrían trasladar este dinero a una cuenta bancaria. Aumentará la complejidad del proceso, pero los niños empezarán a entender cómo funciona el mundo real.
De esta forma, la mesada no solo se puede gastar en golosinas y juguetes, sino que enseñará a los niños el valor del dinero.
Otra alternativa para que comprendan sobre el ahorro es comprar juegos didácticos, que contribuyen a desarrollar las capacidades de evaluación y decisión. Los juegos de mesa en los que se utiliza dinero ficticio, como el tan popular Monopolio, también pueden ayudarlos a comprender la relación de cuánto tienen y qué pueden lograr con esa cantidad.