La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) denunció ayer que la Alcaldesa de Colón, Matilde de Ardines y el Administrador del Mercado Público de la ciudad de Colón, Luis Obaldía están restringiendo el libre comercio al no permitir la comercialización de carne de res de animales que no hayan sido sacrificados en los mataderos de esa región.
La CLICAC, luego de investigar una denuncia interpuesta por la empresa Carnes de Coclé, comprobó que dichas autoridades del municipio de Colón atentan contra las normas que regulan la actividad comercial en el país.
Funcionarios de la CLICAC escucharon una advertencia efectuada por el Administrador del Mercado Público, Luis Obaldía, y el inspector municipal, Alfredo Domínguez, al conductor del camión de reparto de la empresa Carnes de Coclé que si no acataban la orden de la alcaldesa de Colón, le decomisarían todos sus productos.
"La orden de que hablan es un mensaje verbal de la alcaldesa Matilde de Ardines que exige que en Colón solamente se venderá carne que sea procesada en los mataderos de su provincia", explica la CLICAC a través de una nota de prensa.
"Los inspectores del municipio han informado a otros establecimientos comerciales que si compran carne que no sea de la provincia, la misma les será decomisada", añade la información.
Según la CLICAC, "la alcaldesa se ha tomado atribuciones que no le corresponden, ha adoptado una postura incoherente de cara al marco de la libre competencia y cercena la libertad de las empresas de ejercer el libre comercio en cualquier lugar dentro de la república".
El Comisionado Rafael Carles de la CLICAC, señaló que "esta situación es verdaderamente preocupante ya que pone de manifiesto la actitud proteccionista de algunas autoridades que quieren convertir su área de jurisdicción en pequeños Estados". "Comprendemos que la actividad de los mataderos municipales es importante para la recaudación de los impuestos, pero no puede convertirse en un mecanismo que impida la actividad comercial, porque las empresas de Coclé o Chiriquí tienen los mismos derechos que las de otras provincias para comercializar sus bienes en Colón", subrayó.
Carles recalcó que "Panamá no puede transformarse por obra y gracia de un funcionario municipal en nueve pequeñas repúblicas, porque imperaría en el país la anarquía, los caprichos y antojos de cada funcionario de turno".
A juicio de Carles "la medida de la alcaldesa, por ser desacertada, debe ser subsanada de inmediato, de lo contrario, nadie podrá garantizar que otras autoridades quieran hacer lo suyo y de nuevo impidan que los productos se comercialicen de acuerdo a las reglas del libre comercio".