La mayor cadena de tiendas de tarjetas de felicitación del Reino Unido, Clinton Card se declaró ayer en suspensión de pagos, lo que pone en riesgo el futuro de sus más de 8 mil empleados.
La compañía británica, fundada en 1968 y que cuenta con 628 tiendas de tarjetas Clinton y otros 139 comercios de objetos de cumpleaños llamados Birthdays, se ha visto afectada por la competencia de los supermercados y, sobre todo, por la venta en internet.
En marzo, Clinton declaró unas pérdidas de 3 millones 700 mil libras (4 millones 600 mil euros) en el segundo semestre de 2011 e informó de que sus perspectivas para 2012 eran incluso peores.
Además, en las últimas 14 semanas, las ventas cayeron en un 3.5% respecto al mismo periodo del año anterior, a pesar de que lleva un tiempo reestructurándose e incluso han cerrado varias de sus tiendas de tarjetas.