El presidente norteamericano, Bill Clinton, volvió a poner la presión sobre Indonesia ayer al acusar a sus militares de complicidad en "asesinatos" en Timor Oriental, y habló de un rol específico de Estados Unidos en una fuerza multinacional de paz que sea desplazada a ese territorio.
El mandatario se encuentra en Auckland para participar del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), pero ha utilizado claramente el foro para ejercer públicamente presión a Indonesia y buscar apoyo de los jefes de Estado de los países asiáticos.
De acuerdo con el consejero de seguridad norteamericano, Samuel Berger, el presidente Clinton "está buscando de los otros líderes de la Cumbre -especialmente de los que tienen fuertes relaciones (con Yakarta)- apoyo para presionar a los indonesios a cambiar de actitud".
Clinton ha urgido a Indonesia a aceptar una fuerza internacional de paz que detenga la violencia extrema ejercida por milicias pro-indonesias, que no aceptan la votación del pasado 30 de agosto cuando los timorenses optaron por la independencia de Yakarta.
Hasta ahora Indonesia ha rechazado cualquier posibilidad de participación de fuerzas internacionales en su territorio. "Es claro que los militares han ayudado e instigado a la violencia de las milicias, en una violación al compromiso que sus líderes hicieron a la comunidad internacional", dijo Clinton en un encuentro con empresarios ayer.
"Esto ha permitido a las milicias asesinar a personas inocentes, a hacer huir miles que temen por sus vidas y a atacar a los integrantes de las Naciones Unidas".
Consultado más tarde por un periodista sobre cómo podría Estados Unidos contribuir a una fuerza multinacional de paz propuesta por Australia, Clinton señaló que en sus conversaciones con el primer ministro australiano, John Howard, se han "centrado en la posibilidad de proveer cosas que sólo nosotros podemos proveer... como un puente aéreo de apoyo cuando tropas de otros países, especialmente de Asia, entren en el teatro de operaciones".
También citó un posible rol de las fuerzas de comunicaciones y de inteligencia de Estados Unidos, "algunas de las cosas que requieren nuestra presencia de una manera limitada dentro del país, dentro de Timor Oriental".
"No hemos concretado nada aún", dijo, agregando que ha estado en consultado con ocho a diez líderes del Congreso de su país. Pero Clinton expresó que cualquier despliegue multinacional debe ser solicitado por Indonesia y aprobado por las Naciones Unidas.
"Ahora mismo pienso que lo más importante es mantener la presión acá, para tratar de lograr que los indonesios solucionen el problema y si no, pidan ayuda, apoyo por parte de las Naciones Unidas", dijo.
En estas observaciones que hizo ante los líderes empresariales de la APEC, Clinton señaló algunas directivas a las autoridades indonesias. "El gobierno indonesio y los militares deben no solamente parar lo que están haciendo sino dar vuelta a los acontecimientos. Deben detener la violencia no solamente en Dili (capital de Timor) sino a través de toda la nación. "Deben permitir la asistencia humanitaria y dejar que la misión de las Naciones Unidas haga su trabajo, deben permitir a los timorenses que fueron expulsados volver a sus casas sanos y salvos. Deben respetar el resultado de la votación y permitir que una fuerza internacional restaure la seguridad".
El presidente dijo a los ejecutivos que el mundo tiene un importante desafío en el futuro para una "estable, próspera y democrática" Indonesia, el más poblado país musulmán del mundo.
"Debemos ayudar al pueblo de Timor y al proceso democrático en Indonesia porque la comunidad internacional busca tener protegida la integridad de la democracia en todas partes, señaló.
"Y una vez más digo que los ojos del mundo están en ese pequeño lugar y con esas pobres, inocentes y sufrientes personas".