Las coberturas más comunes son:
Cláusula A.
O cobertura todo riesgo, que amparará los daños a la mercancía asegurada sufridos como consecuencia de siniestro durante su transporte.
Se puede contratar el riesgo de guerra y huelgas. Como todas las pólizas "todo riesgo" hay algunas exclusiones que se deben tener en cuenta, como por ejemplo: Riesgos de contaminación radioactiva; riesgos de guerra para viajes o vuelos hacia, dentro y desde regiones excluidas para esta cobertura.
Pólizas a primer riesgo.
Con esto, se debe declarar el valor real de la mercancía que se transporta.
Existen ciertas condiciones que las aseguradoras pueden incluir en las pólizas con esta cobertura y depende sobre todo del origen o destino de la mercancía, en las que se podrán combinar por ejemplo cobertura "todo riesgo" desde el puerto de origen hasta el puerto de destino y "riesgo de carretera" desde el puerto hasta la bodega de destino final, con la finalidad de excluir algunas coberturas por considerar el trayecto terrestre de alto riesgo.
Cláusula B.
La cual es más limitada que la A y ampara comúnmente fuego, explosión, que se encalle, hunda o zozobre el buque, volcamiento o descarrilamiento del medio de transporte terrestre, colisión o contacto del buque, embarcación o medio de transporte con cualquier objeto externo excepto agua, descarga del cargamento en un puerto de arribada, terremoto, erupción volcánica o rayo. Pérdida o daño al interés asegurado causado por sacrificio de avería gruesa, echazón o barrida de olas, entrada de agua, lago o río en el buque, embarcación, bodega, medio de transporte, contenedor, furgón o lugar de almacenaje.
Cláusula C.
La cual es aún más limitada que la B y ampara comúnmente fuego, explosión, que se encalle, hunda o zozobre el buque, volcamiento o descarrilamiento del medio de transporte terrestre, colisión o contacto del buque, embarcación o medio de transporte con cualquier objeto externo excepto agua, descarga del cargamento en un puerto de arribada, Pérdida o daño al interés asegurado causado por sacrificio de avería gruesa, echazón o barrida de olas.
Pérdida Total por hundimiento de la nave, que es la más limitada de todas y ampara solo esto.
Riesgo de carretera, comúnmente utilizada para viajes desde y hasta Centroamérica y ampara principalmente:
Incendio, rayo, auto-ignición y explosión; Colisión del vehículo con otro vehículo u objeto; Vuelco del vehículo transportador de los bienes descritos; Ventarrón, ciclón o tornado; Derrumbe de puentes o alcantarillas; Inundación por el desbordamiento de ríos o quebradas; Derrumbes de tierra, de piedras o de rocas.
Robo con forzamiento y Asalto. Esta cobertura debe ser aceptada por la aseguradora.
Es común que para las "pólizas flotantes" se negocie con las aseguradoras una tabla de devolución de prima por buena siniestralidad, la cual se aplicará a la renovación de la póliza como incentivo para que el asegurado siempre cuente con los controles y cuidados necesarios para la prevención de siniestros.
Como en todos los seguros, la siniestralidad, el riesgo moral, la experiencia y la trayectoria del asegurado serán elementos a los que las aseguradoras darán mucha importancia al momento de la suscripción del seguro.
El seguro de transporte
definitivamente es una herramienta que asegura las proyecciones del negocio del asegurado, amparando las pérdidas que la mercancía que ha adquirido, por lo general a través de líneas de financiamiento, esté debidamente amparada en caso de pérdida.
Como hemos podido ver en este artículo, son muchas las condiciones, limitaciones y coberturas que se involucran en una póliza de transporte.
Es importante que tengamos en cuenta que un mal asesoramiento en la contratación de una póliza de transporte, puede ser la diferencia entre estar o no amparado. Tenga siempre en cuenta que este tipo de coberturas requiere la asesoría de expertos.