Y es que en el país la agricultura se rige por un Código Agrario que entró en vigencia el 1 de marzo de 1963, cuando aún no se vislumbraban en el horizonte los alimentos genéticamente modificados, y los plaguicidas no eran temas de debate (ver notas secundarias).
Curiosamente, el Código Agrario establece la reforma agraria como la titulación o el precio de las tierras, relegando la producción, el consumo y la utilización de los productos.
Gianna Raquel Polanco, juez Tercera del Circuito Civil de Santiago, provincia de Veraguas, es de la opinión de que el Código Agrario es un documento "obsoleto".
Es por ello que insiste en que el mismo debe ser modificado para ampliar su esfera de acción, llevándolo hacia un Código Agrario Ambiental.
Informó que desde el año pasado se concluyó con el análisis de la propuesta de los posibles cambios.
En tanto, Juan Miguel Osorio, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá (UP), sostuvo que una reforma al Código Agrario tiene que ser analizada por diversas razones, pues hay varios aspectos que se deben actualizar.
Estos temas, agregó, son tratados con sumo cuidado, ya que pueden interferir en el hombre y en el medioambiente.
Para el profesor de Derecho Agropecuario y Ambiental de la UP, Marcos Tulio Hernández, señaló que la revisión del documento es un "procedimiento sustancial".
Añadió que el próximo 9 de mayo juristas y representantes de sectores agrícolas se reunirán para analizar los posibles cambios.
Dijo que el tema de los alimentos genéticamente modificados y de los plaguicidas serán tratados, así como otros que no especificó.
La Reforma Agraria en Panamá nace como producto del Programa Alianza para el Progreso, en el conocido documento la "Carta de Punta del Este", que plantea la necesidad de impulsar programas de reforma agraria integral.
El 21 de septiembre de 1962 se aprobó la Ley No. 37, conocida como "Código Agrario" y entró en vigencia el 1 marzo de 1963.