La masa de jubilados es el segmento que más actividad tiene dentro del sector financiero panameño, por lo que el colapso del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja del Seguro Social, traería efectos negativos en cadena. Los bancos, financieras, cooperativas y mueblerías, descuentan mensualmente a los jubilados, entre 15 y 25 millones de dólares.
En su totalidad, los jubilados tienen deudas que oscilan entre los 900 y 1,500 millones de dólares, de acuerdo con las cifras que maneja el sector financiero panameño.
Estas deudas, obviamente, se pagan con el cheque de jubilación, que a su vez sale de los fondos del IVM, lo que significa, que si este programa continúa deteriorando sus reservas y en una década se queda sin dinero, el sector financiero será el primero en sentir el golpe. Algunos bancos, han optado por bajar los plazos de los préstamos para jubilados, para recuperar el dinero que ahora otorgan de manera más rápida.
Sin embargo, con el dinero que ya han desembolsado, no hay marcha atrás. La presidenta de la Asociación Nacional de Financieras, Marta Lasso, manifestó que de los préstamos que se les otorga a los jubilados, el 78% está en poder del sector bancario.
Por otro lado, las financieras tienen un 18% de participación, las cooperativas un 2% y las mueblerías un 1%, por lo que el problema deficitario del IVM es preocupante, dijo Lasso.
"Si colapsa la CSS, esto tendría repercusiones para todo el centro financiero, mencionó la ejecutiva. Por otra parte, el presidente de la Asociación Panameña de Bancos, Raúl Alemán, ha manifestado que hasta ahora los jubilados siempre habían representado un segmento de menor riesgo de crédito y su recuperabilidad estaba segura a través del descuento directo de la cuota de jubilación, pero con el colapso del IVM esta situación puede variar.
El Programa de IVM reportó un déficit de 17.7 millones, al 30 de julio de 2003. Sus ingresos disminuyeron en 2.9 millones y sus gastos se incrementaron en 16.6 millones.