Y aunque la solicitud en extradición de Carlos Castaño por parte de Estados Unidos desvió la atención de los periodistas, el presidente se puede dar por bien servido con el balance de su viaje, según analistas.
Sin embargo, los verdaderos resultados de la visita solo se podrán medir en los próximos días, de acuerdo con el comportamiento de variables como el dólar y el costo de la deuda.
Sin embargo, por el alza del dólar y de las tasas de los Títulos de Tesorería (TES) registrada durante y después de la visita del presidente Uribe, los mercados dieron una señal de que solo se calmarán cuando vean compromisos concretos, es decir, que se materialicen los préstamos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y se firme un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Por eso, la posibilidad de extender los beneficios del acuerdo de preferencias arancelarias Atpa a sectores nuevos como textiles y confecciones, es el resultado más concreto que logró el gobierno de Colombia en su primera visita oficial a Washington, que como tal tenía ante todo el propósito de fijar los temas que ocuparán la agenda bilateral en los próximos años.
Para evadir el "efecto Castaño", Alvaro Uribe evitó el contacto con los medios en el instante en que terminó su visita a Washington. El presidente estaba listo para salir a darle declaraciones a la prensa, que lo esperaba en las afueras de Blair House, la casa de huéspedes ilustres en donde se alojó con su comitiva. Sin embargo, de un momento a otro, Uribe decidió no hablar y delegar la tarea en su ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero.
"Si salgo me van a volver a preguntar por Castaño", dijo. Y claro, él quería que fuera una cosa distinta la que se destacara al final de su gira: la elegibilidad del Atpa, anunciada cinco minutos antes por el propio secretario de Estado norteamericano, Collin Powell, uno de los hombres fuertes de la administración Bush.
"Pocos presidentes tienen reuniones de tan alto nivel en Washington como las ha tenido Uribe", comentó uno de los periodistas asignados a la Casa Blanca por parte de un importante diario norteamericano.
Y es que aparte de sus sesiones con congresistas, con la banca multilateral y el FMI, Uribe Vélez se reunió con los secretarios -o ministros- del Tesoro, Paul O"Neil; de Comercio, Daniel Evans; y de Estado, Collin Powell. Además, tuvo un corto encuentro con el vicepresidente, Dick Cheney y almorzócon su colega norteamericano, George W. Bush.
En cuanto al financiamiento para el 2003, una de las principales misiones de la visita a Washington, Uribe no salió con montos exactos aprobados por parte de la banca multilateral. Pero sí logró de todas las entidades mensajes de apoyo.
De las multilaterales obtuvo un clarísimo compromiso, e incluso la disposición a explorar opciones distintas con el fin de convertirse en "parte de la solución y no del problema", tal y como dijo el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias.
El BID puso sobre la mesa varias herramientas financieras, incluso algunas de excepción, que podrán ser utilizadas por Uribe si las necesita. Y el Banco Mundial (BM) expresó la disposición de duplicar el monto de recursos otorgados a Colombia.
El secretario del Tesoro, Paul O"Neil, dijo que "las políticas con las cuales se ha comprometido el presidente Uribe merecen el fuerte y oportuno apoyo de la comunidad internacional".