Algunos analistas y el Gobierno sostienen que si el conflicto es de corta duración unas semanas o días las repercusiones no serían sustanciales. Pero si se prolonga uno de los primeros sectores afectado será comercio y particularmente las exportaciones, que registraron una caída del 3.3% en el 2002.
Una guerra larga resentirá el consumo de los EU nuestro principal socio comercial lo que llevaría a que la recesión en ese país fuera inminente, hecho muy grave para Colombia, toda vez que el 43% de nuestras exportaciones, que llegaron el año pasado a 11,900 millones de dólares, tuvieron como destino ese país.
El ministro de Hacienda, Roberto Junguito, dijo que aún no se han hecho estimativos sobre los efectos de la guerra en la economía y coincidió con analistas internacionales en la importancia decisiva del factor tiempo.
En este contexto, el Gobierno no ha previsto modificar la meta de crecimiento económico del 2% para este año, de por sí una cifra cautelosa, según el subdirector de Planeación Nacional, Alejandro Gaviria.
El presidente de Analdex, Javier Díaz, estimó que si la guerra es corta no se deberían esperar mayores cambios en el comercio, y anotó que donde más se va a sentir el impacto es en las exportaciones de petróleo, lo que para Colombia tendrá un efecto de doble vía: si suben los precios recibiría mayores divisas, pero una parte del alza se podría trasladar al precio de la gasolina, que ya está muy alto.
Pero el ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía, considera que si los precios del petróleo suben exageradamente, el alza no se reflejará en los precios internos de la gasolina. Por ahora, este anuncio esta ganando terreno si se tiene en cuenta que los precios internacionales del petróleo cayeron más del 20% en menos de una semana.
Para el analista privado, Javier Fernández, una guerra corta tendría efectos favorables porque se evita toda incertidumbre sobre una posible recesión en los EU, coincidiendo con el BID, que indicó que algunos países productores incluso se beneficiarían por las alzas del crudo.
El conflicto tampoco tendría mayores repercusiones en el mercado cambiario. Camila Pérez, analista de Corfivalle, estimó que el precio del dólar se mantendría estable como consecuencia de las medidas adoptadas por el Banco de la República y dijo que el hecho de que el país está totalmente financiado en los mercados externos para este año da un parte de tranquilidad. En efecto, la cotización de la divisa no sufrió mayores alteraciones en el transcurso de la semana y se mantuvo alrededor de los 2.954 pesos.