Los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez, buscarán en su reunión hoy en la ciudad venezolana de Puerto Ordaz, fórmulas que permitan la reactivación de un comercio bilateral que ha caído de manera dramática en los últimos meses, en medio de problemas de seguridad en su frontera común.
Los mandatarios, que se reunirán en esa ciudad del sur de Venezuela, deberán resolver la difícil ecuación generada por una caída en 2002 de 60% en el intercambio bilateral, cifra que que se explica por varios factores, pero especialmente por la caída de casi 9% de la economía venezolana y el control de divisas decretado en febrero pasado por el gobierno de Chávez.
Varios analistas han señalado que el mayor reto para los dos gobiernos está en el plano comercial, aún más que en el de resolver las discrepancias generadas por las acusaciones mutuas de un mal manejo en la seguridad de la frontera común, de 2.219 kilómetros.
Los roces “no han tenido ningún impacto; lo que sí ha tenido impacto es la reducción drástica de los flujos comerciales”, señaló el lunes en Caracas el general retirado y experto en geopolítica Alberto Müller Rojas, entrevistado por la AFP.
Por su parte Juan González, ex presidente de la Cámara de Comercio Venezolana-Colombiana (Cavecol), dijo que los empresarios colombianos están “muy preocupados” por un 60% de caída del comercio bilateral. “Una gran parte de las industrias de Colombia dependen exclusivamente del mercado venezolano. El PIB de Colombia puede crecer o decrecer este año dependiendo de las exportaciones hacia Venezuela”, señaló.
En Bogotá varios analistas han encendido las alarmas, no sólo por la caída dramática de las exportaciones hacia Venezuela, sino por las deudas no pagadas en ese país por parte de empresarios venezolanos a sus homólogos colombianos, estimadas en unos 300 millones de dólares.
Los empresarios venezolanos dicen que el atraso en los pagos se debe a la falta de dólares derivada del control de cambio en Venezuela.