Ahora mismo ni siquiera los expertos analistas de Wall Street pueden pronosticar con algún grado de certeza hacia dónde se moverán las tasas de interés.
La FED mantuvo su tasa en su última reunión y no hay señales ciertas hacia dónde se moverán en la próxima reunión, si hacia arriba para combatir la inflación, que es la principal preocupación del banco central norteamericano, o hacia abajo para estimular un poco la economía.
Por otro lado, el dólar se mantiene bajo, debido precisa o principalmente a las bajas tasas en EE.UU., especialmente frente al euro, en cuya zona incluso las tasas están aumentando.
No se puede predecir qué va a hacer el banco central norteamericano frente a esa política europea en la zona euro, cuyo propósito al aumentar las tasas es precisamente combatir la inflación.