Análisis
- 40 comentarios sobre un tópico generan una alerta a los vigilantes.
- $490 mil es el costo aproximado de la aplicación “software” que se encarga de la vigilancia.
Las operaciones de vigilancia de China han llegado a contratar a un estimado de 2 millones de personas que monitorean las redes públicas en internet, según medios locales.
Los “analistas de opinión pública”, como los llaman en el país asiático, son contratador por el Departamento de Propaganda del Partido Comunista, los cuales procuran controlar, más que vigilar.

Estos controladores lo que hacen es filtrar con palabras claves, los comentarios que realizan los usuarios en redes sociales como Sina Weibo, considerado el Twitter de China que ya cuenta con 500 millones de usuarios, para que estos no puedan salir a la luz pública y así evitar la crítica y agresiones al Gobierno, así como los disturbios sociales.
Sin embargo, no es la represión y control sobre el servicio de internet el que continúa siendo foco de discusión sino el número de empleados que se contratan para esta labor. Actualmente el número de los vigilantes en línea supera al de las Fuerzas Armadas chinas, con un total de 1.5 millones, según el ministro de Defensa Nacional.

Método
El proceso de vigilancia se ha logrado a través de una aplicación de softwareque cuesta tres millones de yuanes (uno 490,000 dólares). Esta aplicación busca palabras claves específicas para los clientes de su compañía, vigila las opiniones negativas para luego presentar un reporte.

Además, el programa es capaz de rastrear la extensión de los temas de discusiones, es decir, cuántos comentarios se hacen con respecto a un tópico en específico y al llegar a 40 comentarios emite una alerta a los controladores para que posteriormente los clientes tomen la decisión de qué medida aplicar con respecto a cada situación, así lo explicó el diario local, Beijing News.
Sin embargo, mientras esto sucede, muchos habitantes buscan alternativas que los hagan escapar por momentos de lo que consideran una represión a la libertad de información y expresión.

En internet ya existen sitios que generan direcciones de IP (número que identifica a un dispositivo dentro de una red) de diferentes partes del mundo. Con esto los usuarios de China pueden “engañar” a la red y hacerla pensar que están ubicados en otra parte del mundo, permitiéndoles accesar a sitios de internet que se encuentran prohibidos en China como Twitter, Facebook, entre otros.

