LOS COMERCIANTES de todo el mundo esperan con preocupación y ansiedad esta semana, en la que habitualmente reúnen gran parte de su volumen de negocios anual con las tradicionales compras navideñas.
"La tendencia parece indicar una buena temporada de fiestas" para los comerciantes, estimó esta semana Gina Martin de Wachovia.
Las ventas minoristas aumentaron débilmente en noviembre (+0.1%) en relación a octubre, anunció la semana pasada el gobierno, una cifra de todas formas superior a lo esperado por los analistas.
El número uno mundial de la distribución Wal-Mart anunció la semana pasada que no registró ventas de los artículos de temporada tan buenas como esperaba, y mantuvo su previsión de un modesto crecimiento de 1 a 3% de sus ventas en diciembre.
Pero en general, las ventas de las cadenas de tiendas crecieron 1.2% en la semana que cerró el 11 de diciembre en relación a la anterior, tras bajar durante dos semanas seguidas, según el Consejo Internacional de Centros Comerciales (ICSC) y el banco UBS Warburg.
"Como en las temporadas anteriores de fiestas de fin de año, los consumidores esperan el último momento para hacer sus compras de fin de año, y esta vez es lo mismo. Solo el 13% de los consumidores indicó que ya compró los regalos" de Navidad, comentó Michael Niemira, economista en jefe del ICSC.
"Tuvimos muchos datos negativos, pero cada año los comerciantes se quejan de una mala temporada y a final de cuentas las cifras no son tan malas", aseguró Gina Martin.
"Este año, las rebajas serán el elemento clave en las fiestas. Los consumidores saben que si esperan simplemente que avance la temporada los comerciantes tendrán que rebajar a fin de cuentas", subrayó Lynn Franco del instituto privado Conference Board.
A diferencia de varios países europeos, en Estados Unidos los comerciantes comienzan a bajar sus precios antes de las fiestas de fin de año.
"Es una pulseada, y todo el poder está del lado del consumidor", según Franco.