Comerciantes de Gaza se quejan de que el Gobierno del movimiento islamista Hamás trata de gravar impuestos extraordinarios con el objeto de paliar la severa crisis financiera motivada por el bloqueo israelí a la franja palestina.
Ahmed al-Yamal, de 33 años y propietario de una carnicería al oeste de la ciudad de Gaza, se quedó perplejo cuando representantes de la municipalidad le informaron de que tenía que pagar un impuesto anual por colocar una parrilla fuera de su establecimiento.
"Me dijeron que debía pagar 1.500 shékels (403 dólares) anuales por poner mi hornillo para asar la carne fuera de la tienda", relata el carnicero que recuerda que nunca antes ha pagado un impuesto semejante a Israel o a la Autoridad Nacional Palestina (ANP).