Unos 20 meses de Gobierno no han sido suficientes para formular una propuesta en firme sobre el futuro del punto de venta más importante que tiene el país de productos agropecuarios, el Mercado Agrícola Central, mejor conocido como el Mercado de Abastos.
Estas consideraciones fueron hechas ayer por Yori Morales, presidente de la Sociedad Comercializadora del Mercado de Abastos, luego de que el Municipio de Panamá diera la orden de proceder para realizar trabajos en el mercado por un monto de medio millón de dólares.
Los trabajos que se realizarán comprenden la remodelación de las galeras principales, reemplazo de techo y drenajes, así como la construcción de un nuevo edificio de administración, muro perimetral, garita y un área para la ubicación de productos como el plátano.
Para los comerciantes esta inversión es solo un "paliativo" necesario para una infraestructura que colapsó y aseguran que no resuelve el problema del mercado y la solución definitiva sería "un nuevo mercado con más espacio y nuevas instalaciones".
Los productores aún esperan un plan b, por parte del Gobierno Central, luego de 20 meses. "Esto no es lo que espera el productor, el consumidor ni el distribuidor", dijo Morales.
El alcalde José Isabel Blandón reconoce que una vez se defina el traslado del mercado, la inversión estaría perdida, tomando en cuenta que parte de los terrenos donde se ubica, está comprometido con el Tribunal Electoral y la Secretaría del Metro.
No obstante, señala que es un riesgo que hay que tomar en medio de la incertidumbre de cuándo se trasladará el mercado, reconociendo que esto no sucederá este año.
Mercado
575 arrendatarios alberga el Mercado de Abastos y 400 fluctuantes, lo que genera 4 mil empleos.
10 mil personas visitan diariamente el mercado en busca de legumbres, frutas y verduras.