Este año la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá recomendará a la clase empresarial la reestructuración de sus empresas, para que sean orientadas hacia rubros que lograron despegar el año pasado.
Iván Cohen, el único que aspira a la presidencia de este gremio, indicó que aunque los números oficiales demuestran que la economía panameña creció un poco más de un 2% en el 2000, hay sectores que no corrieron la misma suerte, por lo que recomendarán oportunamente a su agremiados que tomen las medidas que permitan mejorar los márgenes de ganancias que reportan sus empresas.
En el año 2000 la economía creció un 2.7%, según las cifras derivadas de la Contraloría General de la República, una cifra inferior al 3% que registra 1999.
Sin embargo, según el último reporte de las Naciones Unidas, a nivel de Latinoamérica, Panamá es uno de los países donde la distribución de la riqueza no es equitativa.
Para el año 1998, el ingreso medio de la población panameña era de 369 balboas y en ese momento el salario mínimo alcanzaba el orden de los 212 balboas, pero pese a que en la actualidad el salario mínimo llega a 253 dólares, la situación de los ingresos se ha agravado aún más.
Y si esto se compara con el promedio del costo de la canasta básica familiar de alimentos, por ejemplo, se verificará que en el año 1999, la canasta básica costaba 224 dólares con 72 centavos, y en el 2000 sube ligeramente a 225 dólares con 43 centavos.
Cohen precisó que la Cámara de Comercio tiene la facilidad de tomar las medidas preventivas para que sus negocios no caigan en crisis por el acceso a la información, por lo que continuará siendo la conexión entre el gobierno y el sector privado para transferir las estrategias que se manejan a nivel gubernamental.
La reingeniería a la que se refiere Cohen sugiere que si os vendedores y distribuidores de autos no han tenido buenos resultados, orienten sus negocios a la venta de autos para la industria turística o compañías dedicadas al transporte multimodal. A juicio de Cohen, los empresarios panameños han reconocido que este año hay que ser más austeros para operar sus negocios y la mayoría de las empresas han comenzado a reducir sus gastos operativos como primer paso.