Si Panamá no actúa con velocidad para acatar la Ley de Bioterrorismo, propiciada por los Estados Unidos, se podrían generar efectos muy negativos en la relación comercial entre ambos países, aseguró el empresario, Felipe Rodríguez.
Precisó que "los exportadores y los demás sectores de la economía panameña tienen que readecuarse a estas nuevas circunstancias comerciales". "Esta es una carrera contra el reloj que tiene que emprender Panamá si quiere que sus productos ingresen al mercado norteamericano, dado que las medidas contra el bioterrorismo son altamente restrictivas.
Hay que ser consientes de los cambios que se generan y ajustarse antes que otros países que estarán dispuesto a acatar estas normas. El cumplimiento de estas normativas provocará una merma en la competitividad de las empresas al tener que tomar en cuenta más requisitos sanitarios.
La Zona Libre de Colón, se vería afectada por las miles de toneladas de carga que maneja, y con estas normativas contra el bioterrorismo, habrá una demora en el movimiento de carga de esta importante zona comercial del país.
Los agro-empresarios que ofrecen sus productos al mercado de los Estados Unidos deben registrarse con el FDA. Actualmente se ofrece realizar este registro de manera electrónica antes del 12 de diciembre fecha en la que empezará a regir la Ley de Bioterrorismo.
La Ley Bioterrorismo propone que todo fabricantes de alimentos, procesadores, envasadores, almacenadores, distribuidores, exportadores y transportadores que vende productos alimenticios destinados para los EU para el consumo humano o de animales, obligadamente tiene que cumplir con los requisitos de la Ley Bioterrorismo que empieza regirse el 12 de Diciembre del 2003.