El comercio en América Latina y el Caribe creció a una tasa de 19% en la década de los 90, gracias a unos 20 acuerdos de integración en la región, estimó el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias.
La creación de una moneda común ayudaría a la integración regional y, a pesar de la etapa recesiva en la mitad de la década, durante 1999 "la inversión extranjera directa en el continente creció 32%", dijo Iglesias.
"La integración regional expresada en una veintena de acuerdos es una realidad en marcha que hay que vigorizar" advirtió al hablar en la inauguración de la Tercera Reunión de Ministros de Finanzas del hemisferio.
Aseguró que "en el tema de la globalización de moda en las conversaciones plantea el problema de cómo integrarse más aún, a pesar de la pausa que representó la reunión de Seattle", de la Organización Mundial de Comercio, afectada por protestas callejeras a finales de diciembre.
Indicó que en la construcción del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), acordada en la primera cumbre de las Américas de Miami en 1994 "la integración no es un instrumento sino una pieza esencial y parte de las reformas" del continente afirmó.
Iglesias reivindicó la noción de "blindaje" económico que México ha introducido para encarar las posibles turbulencias durante la transición política luego de las elecciones presidenciales del 2 de julio mediante fondos disponibles desde el exterior.
Para hacer efectivos los resultados macroeconómicos positivos son necesarios "reformas a los sistemas financieros y laborales", advirtió el titular del BID.
Aparte de México "las exportaciones regionales siguen siendo muy bajas son muy poco diversificadas y dependen mucho de las maquiladoras, además de un aumento del ahorro lento e insuficiente".