El Panamá América
Mientras que varios sectores del país se han preocupado tras el anuncio del monto del cobro de las regalías establecidas en la Ley de Derecho de Autor propuestas por la Sociedad Panameña de Autores y Compositores (SPAC), la Comisión de Comunicación y Transporte de la Asamblea Legislativa ha formado una subcomisión que ha iniciado el análisis la ley, con la asesoría de expertos en la materia, para proponer algunas reformas de forma y fondo a la legislación vigente.
El legislador Vicente Magallón, presidente de esta comisión, indicó que aún es muy prematuro para hablar de los cambios específicos a la Ley 15 del 8 de agosto de 1994, sin que se afecte a los compositores.
Magallón precisó que evidentemente el Organo Legislativo está consciente del derecho de que gozan los compositores para cobrar sus regalías, pero reconoció que en el aspecto de la difusión, el cobro de la tarifa es un poco exagerado.
De acuerdo a la ley, los autores y compositores tienen derecho de cobrar, por la comunicación pública de la obra musical, que se hace mediante radio, televisión, música ambiental, el uso de sistemas de difusión pública de música o de la presentación de músicos en vivo.
Además se faculta al autor de la obra musical a cobrar, no sólo por la grabación de la música, sino por la difusión pública de la misma, lo que es un derecho aparte de la grabación del disco compacto.
En este sentido, Magallón adelantó que por el momento han planificado una reunión con el Ente Regulador de los Servicios Públicos, como parte del proceso de consulta sobre las posibles reformas a la ley.
" La ley fue hecha con una buena intención, pero en algunos puntos se fueron al extremo, como por ejemplo cuando una persona escuche en su taxi una emisora tenga que pagar por dicho uso, cuando la actividad remunerada no depende de este elemento".
La ley, además, obliga a contratar licencias para pagar, bajo términos razonables y negociar las tarifas generales, pero con la publicación de las tarifas, ha surgido una serie de controversias entre los usuarios de la música, sean taxis, restaurantes, salones de belleza, bares o discotecas, con los compositores, porque la ley no determina cuáles deben ser las condiciones razonables para la aplicación de las tarifas.
En este sentido, el legislador José Isabel Blandón precisó que, en primera instancia, las partes involucradas deben agotar todos los recursos encaminados al diálogo, porque sería muy difícil establecer en la ley las tarifas rígidas que deberán cambiarse cada cierto tiempo.
Además coincide con el planteamiento de quienes se oponen al cobro de altas tarifas, al expresar que se deben fijar parámetros de pago más claros.
Sin embargo, los representantes legales, de quienes se oponen a la aplicación de las tarifas, reconocen que es más factible iniciar una nueva negociación con la SPAC, que proponer cambios a la ley, porque este proceso sería más largo y tedioso.
El derecho de estas regalías es parecido al derecho que tienen las compañías que desarrollan software, cuando exigen una licencia para poder utilizar su producto.