Regular los organismos genéticamente modificados que ingresen al país es el objetivo de la recién instalada Comisión Nacional de Bioseguridad.
Será presidida por el ministro de Desarrollo Agropecuario de Panamá, Emilio Kieswetter, por período de un año.
Según explica el titular de la entidad antes mencionada, con esta iniciativa esperan proteger las especies nativas del país frente a los modificados como es el caso, por ejemplo, del maíz.
Javier Montemayor, asesor ministerial, enfatizó que Panamá está comprometido globalmente a llevar ciertos procedimientos y requisitos para regular cómo se manejarán estos organismos modificados genéticamente y poner control y proteger el patrimonio nacional.
La iniciativa nace del hecho de que Panamá es signatario del Protocolo de Cartagena y en cumplimiento crea esta comisión que fiscaliza todo lo relacionado con los organismos arriba mencionados, de materias primas, productos y subproductos en el comercio internacional como cultivos con tecnología novedosa.