Contador público y socio de la firma Mckenzie & Mckenzie.
En los medios de comunicación y en las redes sociales se está hablando de la necesidad de caminar más rápido, pero controlado, en el tema de la dinamización de la economía panameña.
En el primer informe a la nación del presidente Varela, desde que asumió como gobernante el pasado 1 de julio de 2014, el nuevo gobernante nos habló del problema de la desigualdad y pobreza, entre otros temas abordados, pero ¿cuál debería ser el rol del Gobierno para afrontar los retos enumerados en el mensaje a la nación?
Una de las respuestas comunes ante cualquier problema o crisis, es no tratar estas de la misma manera que otros gobiernos las han tratado.
Aunque hay respuestas comunes con base en la innovación, la reexaminación de los modelos operacionales y el cuidadoso apoyo dirigido a instituciones claves del sector público, me parece que distar de las medidas de las administraciones anteriores es la ruta a seguir.
Actualmente, se requiere aplicar programas rigurosos de control de pagos por gastos, aumentar la eficiencia operacional y mejorar los controles.
Los tiempos exigen una renovada eficiencia y devolver la confianza entre gobernantes y gobernados.
El Panamá de hoy tiene un pueblo que está exigiendo y ejerciendo una mayor presión hacia las iniciativas y operaciones gubernamentales.
Se necesita y se hace necesaria una mejora en la imagen y cooperación entre los distintos servicios públicos. Replantear qué servicios no son indispensables en la base del Estado, cuáles generan negocios y cuáles puedan ser atractivos a la inversión privada.
La revisión de los modelos operacionales también debe ser examinada.
Ya es tan evidente la necesidad de algunas medidas que los ajustes a la baja en el costo de vida del panameño en general, como por ejemplo la baja por más de 90 días de la gasolina, no llegaron de manera visible al bolsillo de los ciudadanos.
Esta relación entre las operaciones del sector público y privado debe ser reexaminada.
En otra serie de ideas, el Gobierno debe mirar hacia las concesiones o tendencias de la descentralización de los gobiernos locales, fortaleciéndolos, mejorando sus controles y talentos.
Sobre un marco de iniciativas y programas macro en el desarrollo nacional, el desafío de atraer el mejor talento humano hacia el sector público debe centrarse en el deseo de impactar en los objetivos e iniciativas que den respuestas a los problemas sociales de la sociedad.
Por otro lado, los proyectos de infraestructura productivos son la infusión que un desarrollo sostenible requiere.
De hecho, el abanico de estos proyectos existen, y los inversionistas están prestos al apoyo para la financiación de los mismos. Sin embargo, la creación y los resultados de estos proyectos deberían ser orientados a la consecución del desarrollo.
Para estas inversiones, los temas ya están definidos, todo un complejo de la logística que funciona como un imán, atraídos por la ampliación del Canal de Panamá.
Hace ya tiempo descubrimos que los negocios y el turismo de ocio pueden ser compatibles. Solo necesitamos el complemento para la armonía de estas dos actividades. Panamá puede ser vista como el punto focal de muchas actividades, como la marca País lo indica (el camino). Solo es un tema de interiorizar las amplias oportunidades que existen.