Economía

¿Cómo la competitividad puede reducir la pobreza?

Se necesita fortalecer los programas complementarios para el desarrollo humano.


Según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), desde el 2001 hasta el 2007 la pobreza en Panamá pasó de 36.7% a 28.6%, lo que equivale a una disminución de 8.1 puntos, mientras que la pobreza extrema pasó de 19.2% a 11.7% lo que representa una caída de 7.5 puntos. Eso significó que aproximadamente 131 mil personas salieron de la pobreza durante ese periodo.

¿Pero, en qué áreas se concentran aún estos segmentos pobres de la población? Según la última versión del informe Encuestas de Niveles de Vida (ENV), las poblaciones de las provincias con mayores niveles de pobreza son: las comarcas indígenas de las cuales un 96% sufre de pobreza, un 53% en Bocas del Toro, un 52.7% en Darién y un de 52% en Veraguas.

Las comarcas a su vez agrupan un 7.1% de la población total, concentran el 20.9% de los pobres y un 41.8% de los pobres extremos. Las estadísticas confirman por lo tanto que la pobreza en Panamá tiende a concentrarse en zonas principalmente rurales e indígenas.

 

En cuanto a la señalada disminución de la pobreza, ésta se atribuye esencialmente al crecimiento económico registrado durante los últimos quinquenios, el cual trajo efectos positivos como la generación de más de 200 mil plazas de empleo, así como mejoras en los ingresos fiscales y en los ingresos per cápita de los panameños.

No obstante, resulta un hecho que, para que continúe y se refuerce esta tendencia de reducción de la pobreza se requieren varias condiciones. Una es que se mantenga de manera sostenida el crecimiento dentro del marco de una solida estabilidad macroeconómica, basada en un bajo déficit fiscal y una reducida deuda pública.

Otra es que aumente el número de programas que vinculan de manera directa ese crecimiento con la pobreza, y que dichos programas se enfoquen en aquellas áreas geográficas que precisamente presenten una mayor indigencia.

 

Además, se necesita fortalecer los programas complementarios para el desarrollo humano y reducción de la pobreza. Se trata de la educación, la salud, el agua potable, la provisión de necesidades básicas, como electricidad, comunicación y acceso a través de caminos y carreteras.

Recordando que el 56% de los pobres son menores de 20 años, invertir en ellos con salud, educación y nutrición, es factor clave para habilitarlos a participar.

La vinculación entre crecimiento y reducción de la pobreza se da entre otros, por ejemplo, a través del reforzamiento de programas que estimulen la competitividad de las pequeñas y medianas industrias.

 

De alguna forma, lo fundamental consiste en crear capacidades y habilidades para que estos segmentos de la población puedan aprovechar por ejemplo el reto de la apertura económica y comercial, y convertir dicha coyuntura en una oportunidad que permita precisamente que ese crecimiento redunde en beneficio de los más desposeídos.

En Perú por ejemplo, se instrumentan proyectos para vincular el proceso de apertura económica (y consiguiente aumento de las exportaciones) con la reducción de la pobreza en zonas rurales que están aisladas de la economía formal.

Estos programas estimulan la asociatividad entre pequeñas y medianas empresas exportadoras, asociatividad que es generalmente inducida a través de capacitación y financiamiento, lo cual contribuye a reforzar la llamada cadena de valor de las micro empresas.

 

De hecho, diversos países latinoamericanos financian programas de exportación cuyo objetivo consiste en identificar nichos de mercado para la generación de productos de alto valor agregado, reforzando de este modo las capacidades de las empresas locales mediante entrenamiento gerencial y asesoría en mercadeo y financiamiento, entre otros.

Lo anterior constituye un ejemplo que resalta la viabilidad de una estrategia que persigue lograr un balance entre crecimiento, desarrollo humano y combate a la pobreza el cual podría tener aplicabilidad en Panamá en virtud de su proceso de apertura comercial y la altísima concentración de la pobreza en las áreas más remotas del país. Al final, la eficiencia y la competitividad resultan efectivas herramientas para mejorar el bienestar general de una sociedad, en particular el de las capas de menor ingreso.


fecha edicion
old id
575310
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América