Lo importante es tener un as bajo la manga. Hoteles establecidos y otros que acaban de llegar al mercado, saben que para poder llamar la atención de los turistas es necesario la innovación y el buen servicio.
Y es que las cifras no mienten. Según datos de la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL), están registrados dentro de esta agrupación 111 hoteles; no obstante, la cantidad de estas infraestructuras está aumentando, al punto de que se espera que para finales de año funcionen unos 20 hoteles nuevos, varios de ellos cinco estrellas.

Previsiones indican que habrá una ocupación estimada en 4,225 habitaciones, con una inversión de $611.9 millones, que arrojan a su paso 5 mil empleos.
Para Sara Pardo, presidenta de APATEL, la guerra de hoteles por la preferencia favorecerá a los turistas porque tendrán de dónde escoger de acuerdo al nivel de comodidad que aspiran o a su poder adquisitivo.

Pardo destacó que el crecimiento de los hoteles “ha sido sin planificación”, puesto que ha crecido el número de habitaciones al igual que el inventario.
Aclaró que para el visitante esto representa un mayor número de opciones, entre las que figuran una cantidad considerable de cadenas internacionales, lo cual permite que escojan entre un abanico de oportunidades.

“Están abriendo hoteles de toda clase: cadenas internacionales grandes, hoteles inmenso, hoteles ‘boutiques’, algunos más pequeños y de servicios limitados. El cliente tiene una gama de oportunidades y ofertas para escoger lo que quiere, lo que desea pagar y lo que le llama la atención”, confirmó.
A juicio de la hotelera para estar vigente y competitivo, la palabra clave es: servicio. Dijo que quienes den un excelente servicio, reconocimiento, y tengan programas de lealtad, saldrán victoriosos.
Salomón Shamah, ministro de la Autoridad de Turismo (ATP), también aceptó que existirá una competencia grande, que hará que “se bajen los precios, y que esa realidad forma parte del negocio del turismo”.
Sin embargo, detalló que todavía hay más turistas que ofertas y lo que se está haciendo es promocionar para que a medida que vayan abriendo más hoteles no baje la ocupación.
Opciones.
Los nuevos hoteles apuestan a su prestigio, lujo y con agresividad afirman que su producto no tiene comparación por todo lo que ofertan.
Uno de los que está ofreciendo diferentes servicios para llamar la atención de turistas, amantes de la suntuosidad, es la gente del Trump Ocean Club International Hotel & Tower Panamá, edificación que se hizo con inversión de $430 millones.
La más reciente promoción que vio la luz fue la apertura de su servicio Trump Pets, el cual es un programa de esta firma que consiste en una solución para los viajeros que deseen viajar a Panamá con su mascota.
Resaltan que las mascotas gozarán de una cama diseñada para su estadía, una cobija para el frío, menú a la habitación con comida “gourmet” en su propio plato, acompañado de agua embotellada Trump.
Donald Trump Jr., vicepresidente de la organización Trump, en su reciente visita a Panamá América dijo que se trasladará junto a la marca parte de su magia y con ella llegarán magnates, celebridades y hombres de negocios atraídos por el lujo.
Afirmó no sentir que los hoteles cinco estrellas que se construyen actualmente en nuestro país, representen una competencia, puesto que son productos totalmente diferentes.
“Creo que es fantástico que este negocio esté llegando a Panamá y que tengamos diferentes niveles dentro de ese mercado, puesto que vamos a estar por encima de ese nivel”, sentenció.
Fernando Poma, vicepresidente ejecutivo de Real Hotel División del grupo Poma, quien inauguró el Courtyard Marriot Panamá Metromall, destacó a su vez, que para llamar la atención del visitante cuentan con una serie de ventajas. Sin embargo, su principal arma es la integración del hotel a Metromall.
Poma indicó que esta es una fórmula única que les va a permitir tener una posición competitiva, sobre todo porque es el primer hotel internacional en San Miguelito. “Todo el mundo está tratando de competir. Nosotros queremos ser la única oferta con marca internacional importante en esta parte de la ciudad”, expresó.
Por otra parte, los hoteles ya instituidos conocen el mercado y saben los gustos de quienes visitan Panamá. El Hotel Panamá, que se erige en el corazón de la Vía España desde 1951, ha visto las fluctuaciones del mercado que se han dado en sesenta años. Jaime Campuzano, su gerente general, destacó que la competencia ha tenido sus ciclos y una muestra de ello es que hace diez años entraron una serie de cadenas y de franquicias; sin embargo, el Hotel Panamá siguió en primer lugar.
Declaró que ahora, diez años después, se ve la llegada de nuevos hoteles y para esta nueva oleada se han preparado basándose en pilares como lo son: mejoras a la infraestructura, servicio, promoción y tecnología.
El hotelero sostuvo que en los últimos tres años se ha invertido a un ritmo de cuatro millones de dólares por año.
Corroboró que ya se pueden ver los cambios. Aseguró Ignacio Mallol: empezaron con un plan maestro de renovación, bajo un concepto que mezcla tradición con un toque moderno.
De ahí, señaló que todo su “lobby” es nuevo, los salones, remodelados, y que inclusive hasta las oficinas de ventas son nuevas.
Sostuvo que se remoza piso por piso cada una de las habitaciones que son 350, distribuidas en los 40 mil metros de la estructura.
En cuanto a servicio, apuntaló que una de sus grandes garantías es contar con el buen clima laboral, y por eso hay poca migración de talento. Además brindan servicios las 24 horas.
El gerente del Hotel Panamá manifestó que a nivel internacional cuentan con ejecutivos de ventas, que hacen 52 viajes al año, asisten a todas las caravanas que organiza la ATP, y a reuniones de trabajo de Copa Airlines.
Adicional a eso, tienen alianzas con tour operadores internacionales, y con Summit, franquicia que aglutina 500 hoteles, quienes los ayudan en el mercado norteamericano.
Con respecto a la tecnología precisó que han actualizado todo su sistema, a través de una nueva central telefónica. Igualmente cuentan con internet wireless.
Consideró como competencia sana, la llegada de nuevas propuestas hoteleras.
“En la medida que lleguen a nuestra ciudad, las mejores marcas, que ofrecen servicios especializados y con tarifas altas, eso nosotros lo vemos bien. Es positivo para el destino de Panamá y si esas marcas se instalan en el interior mucho mejor”, concluyó.
Otro que lleva años sin quitar el pie del reglón, es la administración del Gran Hotel Soloy en el corregimiento de Calidonia.
José Fernando Soto, gerente de esta marca, determinó que el servicio y el embellecimiento constante del edificio es importante para seguir vigentes.
Con respecto a cómo se venden en el extranjero, una de sus estrategias es participar de publicaciones internacionales, además de viajar para hacer promociones en diversos países.
Soto admitió que el sentir Panamá es algo que se inculca a sus colaboradores, para que tengan un valor agregado dentro de esta guerra fría. “Sentir orgullo de ofrecer un país hermoso y de productos que compiten con los mejores, con una sonrisa, haciendo que el visitante cuando entre a nuestro hotel sienta la diferencia”, finalizó.