Hay preocupación en el Gobierno porque se reduzcan las ganancias de Cable &Wireless. Esto se debe a la entrada de dos nuevos competidores, uno de ellos, Claro Panamá, compañía del "magnate" Carlos Slim.
Esto explica por qué el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) gastó 504 mil dólares, con impuestos incluídos, en valorar las acciones del gobierno en C&W, según datos suministrados por el ministro de esa cartera Héctor Alexander.
El funcionario comentó que el Gobierno contrató a Citigroup, por intermedio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para realizar un estudio sobre el valor de las acciones que tiene el Estado en C&W y la hidroeléctrica Fortuna.
Objetivo.
Héctor Alexander no titubió en plantear que el objetivo de la consultoría "es para dar a conocer el valor de la participación accionaria del Estado en empresas privatizadas, de forma tal de cumplir con la responsabilidad y competencia del Gobierno".
Alexander expresó que "el gobierno tiene la necesidad y la responsabilidad de conocer cuáles son sus activos y el valor que estos tienen en un momento determinado".
El ministro no logró descifrar claramente si la venta es efectiva, o simplemente se realizó una valoración para saber cuanto cuesta actualmente el activo que mantiene en común con la empresa de origen inglesa Cable and Wireless.
Valor.
A la pregunta de ¿cuánto valían las acciones del Gobierno en C&W?, Alexander contestó que "la consultoría arroja un rango de valores dependiendo de diferentes escenarios. "Un equipo técnico del MEF está en estos momentos analizando el informe, las valoraciones y conclusiones".
Se vende o no se vende.
La decisión aún no llega, aunque diversos comentarios señalan que tarde o temprano este o el gobierno que venga tendrá que vender las acciones que mantienen en C&W.
Juan Carlos Mastellari, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), planteó que lo esencial de esta decisión es si mantener la inversión en C&W tiene mayor rendimiento social o económico para el Estado, que una inversión alternativa, que podría ser orientada al transporte público, al sistema de salud, a la modernización de la educación u otros temas de trascendencia nacional.
Gaspar García de Paredes, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), por su parte, guarda una postura optimista al expresar que "el país se beneficiaria en la medida en que el valor de dichas acciones esté produciendo el mayor retorno económico al erario publico, eso obviamente comparado contra otras inversiones que se pudieran considerar como alternativas para colocar esos valores".
Alegó que si no hay un uso más productivo para esos fondos (el valor de dichas acciones), lo conveniente entonces es dejarlas como están.
Al cuestionar al ministro sobre la venta o no de las acciones, respondió con otro cuestionamiento, señalando que "lo que debemos preguntarnos es si el valor de ese activo se encuentra ahora en un momento ideal para que con su venta, se puedan afrontar inversiones clave para nuestro desarrollo nacional y social de cara al presente y el futuro".
Ante los planteamientos expresados por parte de la APEDE, el CoNEP y el ministro del MEF, un economista consultado indicó que a la población panameña solo le queda sacar sus propias conclusiones, ya que el Gobierno aún no ha tomado una decisión al respecto.
Bueno o malo.
La "posible" venta se ha convertido en toda una especulación.
El presidente de la APEDE planteó que hay que considerar la relevancia de mantener la inversión en una sola empresa telefónica, cuando en poco menos de un año habrá cuatro operadores de celulares, múltiples proveedores de larga distancia internacional y otro grupo plural que brindará conectividad a Internet.
Por otra parte, Miguel A. Pérez, asesor del Sindicato de Trabajadores de la Industria Eléctrica (SITIESPA), se mostró descontento ante la "posible" venta de las acciones del Gobierno. Pérez sostuvo que "no debemos caminar contra la historia".
Competencia.
La Autoridad de los Servicios Públicos no pudo ser más clara. Digicel Panamá S.A. y Claro Panamá S.A. son ahora competidores de Cable & Wireless y Movistar.
Los dos nuevos competidores invirtieron más de 172 millones de dólares para que se les permita vender sus servicios de telefonía a nivel nacional.
Uso.
El tema va más allá. Es posible que si se venden las acciones del gobierno en C&W se utilicen para mejorar el transporte público y el acceso a agua potable.