Los negocios relacionados con el sector marítimo se enfrentan a varios retos relacionados, muchos de ellos, con el desenvolvimiento de la economía mundial, ya que dependen en gran medida de la comercialización de productos para ofrecer sus servicios.
Ante el surgimiento de más competencia y de querer cada parte contar con más clientes, la eficiencia juega un papel importante en el sector marítimo.
La incidencia de estos factores se ve reflejada en el mercado marítimo local. Expertos opinan que solo el 30% de los barcos que transitan por el Canal de Panamá se abastece de combustible en el país, lo que significa que todavía a esta industria le queda por atraer un 70% de esa clientela.
Panamá es un país ligado a la actividad marítima debido principalmente a su ubicación geográfica, que lo convierte en la ruta más corta y económica.
Sin embargo, muchas naves que transitan por el Canal solo dejan en el país el beneficio del pago por su tránsito, pero no es provechoso para las industrias auxiliares del país, como el negocio del bunkering.
El servicio de suministro de combustible a los barcos que transitan por esta ruta ha desmejorado en los últimos años, debido a los precios del combustible, ya que Panamá no es productor de petróleo y se somete a los precios internacionales.
El costo de la tonelada de bunkering disminuyó en los últimos dos años de $700 a $460 dólares, aproximadamente, según indican algunos estudios.
Cae la venta
Hace algunas décadas, Panamá comercializaba un total aproximado de 30 millones de barriles, mientras que en 2013 se vendió poco más de 21.2 millones de barriles de combustible marino, equivalentes a unos 3.1 millones de toneladas; sin embargo, los expertos opinan que este volumen podría aumentar si el país incrementa su competitividad para brindar un mejor servicio.
El 60% del costo de operación de un barco está relacionado con el combustible y son susceptibles del precio.
Una embarcación grande consume alrededor de 100 toneladas al día, lo que significa un costo aproximado de 50,000 dólares.
Juan Carlos Croston, presidente de la Cámara Marítima de Panamá, indicó que la competitividad adquiere un potencial especial en el negocio del bunkering, ya que es uno de los eslabones importantes en el valor agregado.
“El servicio de abastecimiento de combustible tiene un potencial de crecimiento muy grande para nuestro país, ya que se busca que los armadores se sientan cómodos al encontrar en un solo lugar todos los servicios a la carga que necesitan, todo ello bajo una interacción público-privada que beneficie la economía nacional, con miras a enfrentar en el futuro, una demanda creciente de productos”, señaló.
Destacó que hace algunas décadas, Panamá era de los principales proveedores mundiales de bunker y hoy día es Singapur, debido a la introducción de políticas que impulsaron su competitividad al acaparar el 40% del mercado.
Indicó que Panamá, gracias al Canal, puertos modernos y su posición geográfica, cuenta con algunas ventajas al igual que Singapur, las cuales se incrementarán con la ampliación de la vía acuática.
No obstante, expertos sienten algún grado de preocupación, ya que la Autoridad del Canal de Panamá ha adoptado un servicio que predice la disminución del tiempo de la embarcación en aguas del Canal, lo que demandará mayor eficiencia de servicio de los proveedores de bunker.
“Hemos sido, somos y seguiremos siendo una de las principales rutas del comercio mundial, pero la magnitud de los beneficios que esa condición nos aporte dependerá de lo que haga cada uno”, dijo Croston.
“El tema no es solo el costo, sino también la logística. Mientras el barco espera para transitar por el Canal, se debe entregar el combustible sin afectar su tránsito”, dijo Carls Von Lindeman, de la industria del bunkering.
Peligra la actividad del ‘bunkering’ en el país, según los expertos
Van Lindeman indicó que en 1970 el país tuvo auge en bunkering y se convirtió en un gran outlet de muchas refinerías del Caribe. Se hacía acopio y venta de productos para el mercado marino.
“Rara vez se encuentra que un barco llene su tanque en Panamá, debido a que no es uno de los puertos más baratos, ya que existen otros como Rotterdam, Singapur, Houston, Cartagena, con precios más atractivos para el suministro”.
“Personalmente, no creo que el negocio del bunkering vuelva a ser lo que fue en 1970, ya que no hay refinería que utilice a Panamá de outlet y además ya se estudia la posibilidad de utilizar en los barcos otras clases de combustible”, dijo.