SU UNIFORME amarillo y rojo lo hace sentirse orgulloso de la empresa que representa. Eduardo Phillips despierta cada día a eso de las 4 de la mañana, da gracias a Dios, y se dispone a arreglarse para acudir a su trabajo en DHL Express, ubicado en Costa del Este.
Eduardo es uno de los cientos de panameños que laboran en las empresas de mensajería rápida o courier que anualmente facturan varios miles de dólares, y cuyo futuro en Panamá es cada vez más halagador.
La fuerte competencia en el sector ha obligado a algunas de estas empresas a subcontratar los servicios de mensajería local.
DHL junto a FedEx, United Parcel Service (UPS) y Copa Courier, entre otras, atienden a miles de clientes entre bancos, firmas de abogados, embajadas y particulares.
FedEx entrega mensajería puerta a puerta, y a nivel mundial posee una flota de 43 mil vehículos y prestan servicios en más de 220 países.
Por su parte, UPS se ha posicionado como una corporación de 42.600 millones de dólares, según detalla su página web.
En el 2006 la empresa entregó cerca de 4 mil millones de paquetes con una media de 15, 6 millones diarios.
Por su parte, la local Copa Courier ofrece servicio de puerta a puerta, incluyendo todos los costos del transporte.
Tramita documentos, mecaderías, y muestras comerciales hasta con un peso de 30 kilogramos, según explica su página electrónica.
Obtener mayores detalles de estas empresas fue difícil, por el hermetismo demostrado.
Al llegar a su trabajo, Eduardo inicia junto a sus compañeros la organización de los sobres y pequeñas cajas que se entregarán en la mañana.
Una vez organizada la correspondencia, realizan ejercicios de estiramiento de piernas y brazos, para luego salir presurosos a distribuirlas.
Para tener éxito en las entregas, la empresa cuenta con 16 rutas en la mañana, 18 rutas en la tarde, tres nocturnas, dos en la ciudad de David, en la provincia de Chiriquí, una ruta en Santiago, en la provincia de Veraguas, y 11 rutas en la provincia de Colón.
Gilberto Castro, gerente de Operaciones, habla con optimismo sobre el trabajo que realizan, en donde el factor tiempo es la principal competencia.
Iván González, representante DHL Express, indicó que la correspondencia que es entregada en el día llega a Panamá a eso de las 11 de la noche, se retira del aeropuerto de Tocumen , y es llevada al recinto que tiene la empresa en Costa del Este.
Allí se descarga, se clasifica según su destino, ya sea para entregar en la ciudad de Panamá o en la provincia de Colón, y se inicia el proceso de revisión por parte de Aduanas, para luego hacer los despachos.
Para reforzar los procesos de revisión de la documentación o paquetería que es entregada, la empresa invirtió unos $56 mil en un "scanner" portátil que cada colaborador utiliza para llevar un registro de la hora en que se entrega la correspondencia y de la persona que la recibe.
La gerente de DHL, Sandra Miró, indicó que entre los planes futuros de la empresa se contempla captar un nuevo mercado de clientes que se encuentran dentro de la Zona Libre de Colón.
Una de las novedades, según la OIT, ha sido el crecimiento de los "integradores", grandes operadores internacionales que se han especializado en los servicios internacionales de envío de paquetes.
Combinan los servicios de transporte terrestre y aéreo con los de agentes expedidores, agentes de aduanas y otras actividades.
Compitiendo contra el tiempo
El 69% del mercado de mensajería rápida en Panamá es manejado por DHL Express.