Telefónica SA, la mayor empresa de telefonía de España, ha gastado más de $30,000 millones en adquisiciones en Latinoamérica desde 1990. Su presidente, César Alierta, está gastando otros $5,850 millones con la compra de los activos móviles de BellSouth Corp. en la región.
La operación significa la entrada de Telefónica en Venezuela, donde los intentos por destituir al presidente Hugo Chávez han dado lugar a enfrentamientos violentos. El acuerdo también supone un aumento de las inversiones del grupo en Argentina, donde las negociaciones sobre los bonos impagados por $99,000 millones aun no han comenzado.
El país autorizó un pago de $3,100 millones al Fondo Monetario Internacional tras amenazar con el impago. Argentina le costó a Telefónica más de 3,000 millones de euros ($3,700 millones) en 2002 al cancelar la paridad del peso con el dólar.
"Telefónica aumenta su exposición en Latinoamérica y ello implica una mayor volatilidad del tipo de cambio y un mayor costo de capital"", dijo Glen Spencer-Chapman, analista de Ibersecurities SA, que tiene una recomendación de "comprar"" para acciones de Telefónica, con sede en Madrid, y de "vender"" para su división de telefonía móvil, Telefónica Móviles SA.
Alierta, de 58 años, está fomentando el crecimiento de la empresa en Latinoamérica ya que el mercado español se encuentra cerca de la saturación. Las divisiones de BellSouth añadirán 10.5 millones de abonados, lo que le dar a Telefónica 41 millones de clientes de telefonía móvil en la región, dos veces la cifra de su mercado nacional.
La cifra de suscripciones de telefonía móvil en España equivale al 91 % de la población, frente a menos del 20% en Latinoamérica, según estimaciones de la firma de estudios de mercado Ovum.
No obstante, en los últimos años, las depreciaciones de las monedas en Latinoamérica erosionaron las ganancias. Las participaciones de Telefónica en Latinoamérica generaron 31% de los beneficios del grupo antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (o Ebitda) el año pasado.