El Gobierno decidió adquirir un millón de bombillas económicas y distribuirlas entre las familias más pobres para paliar la crisis energética que vive Chile debido a una grave sequía que afecta gran parte del país, informaron ayer fuentes oficiales.
La operación, que tendrá un costo de 2,8 millones de dólares, se iniciará con la repartición de 500.000 bombillas en forma gratuita a las familias más pobres, como parte del plan anunciado en octubre pasado por la presidenta Michelle Bachelet. Las lamparillas son de 20 vatios de potencia.