A juicio del boliviano Contreras, la "Declaración de Tarija" firmada por los mandatarios al concluir la cita reconoce la "integración integral" de la CAN, que se está "llenando de ciudadanía".
La Cumbre tuvo lugar el jueves en Tarija, al sur de Bolivia, con la presencia del anfitrión, Evo Morales, y sus homólogos de Perú, Alan García; Ecuador, Rafael Correa; y Colombia, lvaro Uribe.
También asistió a la reunión la presidenta chilena, Michelle Bachelet, que oficializó así el retorno de su país a la CAN como socio comercial después de 31 años de ausencia.
Según el director general de la CAN, la cita de Tarija también ha servido para poner de manifiesto la necesidad de buscar conjuntamente formas de distribuir equitativamente la riqueza y de invertir en políticas sociales.
"De eso no hablábamos mucho en la región andina y ahora lo estamos haciendo", subrayó Contreras en una entrevista con el canal de televisión estatal.
Agregó, además, que la Cumbre ha posibilitado el reconocimiento, por parte de los cuatro miembros del bloque, de que el crecimiento económico "no tiene sentido" si no contribuye al desarrollo.
Contreras se refirió también al lanzamiento del inicio de las negociaciones para un acuerdo de asociación entre la CAN y la Unión Europea (UE), que se concretó finalmente en Tarija.
En la Cumbre quedaron aparentemente apaciguadas las disputas, con la promesa de que serán respetadas las "asimetrías" entre los países andinos más pobres.
El director general de la CAN concluyó que la Cumbre de Tarija evidenció la necesidad de lograr un "estadio superior de integración" en Suramérica con un bloque que permita unir a todos los países de la región.