Personas y empresas que pierden las esperanzas de resolver sus conflictos legales en los tribunales de justicia, otros que ni siquiera hacen el intento de interponer una denuncia por la perdida de tiempo y dinero, son algunas de las consecuencias directas del alto índice de morosidad del sistema de justicia panameña.
En algunos casos, los conflictos legales en los tribunales de justicia llegan a demorar hasta 10 años, entre recursos y apelaciones, y al final la parte económica que generó el conflicto es inferior a los gastos que representa el litigio.
Hoy día, en Panamá ha empezado a tomar fuerza una nueva alternativa para resolver conflictos que pueden ser legales, matrimoniales , familiares, comerciales, y de otras clases. Esta alternativa es el Centro de Conciliación y Arbitraje, en donde el plazo máximo para una sentencia es de seis meses, con árbitros o jueces que garantizan la imparcialidad.
El sistema ya ha sido utilizado con éxito por empresas nacionales, que por sus actividades se perjudicaban al intentar resolver largos y embrollados conflictos en los tribunales de justicia del Estado.
Además, el Centro de Conciliación y Arbitraje es auspiciado por la Asociación Bancaria de Panamá, el Colegio Nacional de Abogados, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), la Asociación de Propietarios de Inmuebles, la Asociación de Promotores y Corredores de Bienes y Raíces, la Asociación Panameña de Aseguradores, Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), y el Sindicato de Industriales de Panamá.
El Centro de Conciliación y Arbitraje de Panamá nace con el ingreso de Panamá a la OMC, dentro de la perspectiva de la modernización de la legislación internacional, como país de servicio.
Ulises Pittí, abogado panameño de acreditada experiencia, uno de los árbitros del Centro de Conciliación y Arbitraje, manifestó que este sistema no es una invención de Panamá, sino una realidad en Europa, Estados Unidos e impulsado en América Latina, para resolver las controversia en espacios cortos de tiempo por vía privada a los negocios mercantiles y civiles mediante el arbitraje, la mediación y la conciliación.
Precisó que el Centro de Conciliación y Arbitraje de Panamá fue creado por el decreto 5 del ocho de julio de 1999, y en marzo de este año se aprobó el reglamento.
"Este es una forma sencilla de resolver las controversias", expresó Pittí.
Explicó que los conflictos que se llevan al Centro, se pueden resolver por dos vías : la conciliación, mediación y el arbitraje.
La alternativa de la conciliación trata de evitar el litigio, a través de la búsqueda directa y amistosa de una fórmula de arreglo entre las partes, orientado por un tercera parte imparcial llamado conciliador.
José Chen Barría, ex Contralor de la República, economista y político de trayectoria conocida, es otro de los árbitros de la nueva institución, quien manifestó a