La reunión de urgencia del Consejo de Ministros de Italia concluyó ayer sin un acuerdo sobre el retraso en la edad de jubilación de los italianos, de los 65 a los 67 años, ante las diferentes posturas dentro de la coalición en el Gobierno.
La reunión de ayer fue convocada de forma extraordinaria con el fin de examinar nuevas medidas económicas y en respuesta a las exigencias hechas por la Unión Europea durante el Consejo Europeo de este fin de semana para que Italia sanee sus cuentas públicas y recupere el crecimiento económico.
Durante toda la jornada, los medios de comunicación se hicieron eco de las posibles reformas que pensaba acometer el Ejecutivo, incluido el retraso la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, al que ya se refirió anoche el propio el primer ministro, Silvio Berlusconi.