El ex presidente del operador de telecomunicaciones WorldCom, Bernard Ebbers, fue condenado ayer por fraude, luego de tres años de investigación judicial, en relación a las maniobras contables que llevaron a la mayor quiebra de la historia de Estados Unidos.
Ebbers, acusado de ser el artífice de un fraude por 11,000 millones de dólares que llevó al gigante de las telecomunicaciones a la quiebra en 2002, fue encontrado culpable tras un juicio de seis semanas en una corte federal de Nueva York.