La confianza de los consumidores estadounidenses, que va de mal en peor desde hace meses, cayó en febrero a su nivel más bajo en casi 10 años, víctima del miedo a la guerra y el terrorismo, la incertidumbre laboral y los debilitados mercados financieros.
El índice que elabora el grupo privado de estudio de la coyuntura Conference Board se hundió 14.8 puntos en relación a enero, a 64.0 puntos, el nivel más bajo desde octubre de 1993. La amplitud de la baja sorprendió a los analistas, que esperaban un retroceso del índice a 77 puntos.
"Mercados de empleo y financieros faltos de vitalidad, el aumento de los costos del combustible y la creciente amenaza de guerra y terrorismo parecen haber afectado a los consumidores", indicó Lynn Franco, a cargo de la investigación sobre las tendencias de los consumidores de Conference Board.
"Los datos sobre la confianza muestran este mes una perspectiva poco prometedora de las condiciones económicas actuales, sin una mejora aparente en el horizonte de corto plazo", añadió.
La encuesta también reveló bajas expectativas. El índice que mide las expectativas de los consumidores cayó 15.5 puntos en relación a enero, a 65.6 unidades en febrero. El índice que mide la confianza de los consumidores en su situación actual cayó por su parte 13.7 puntos a 61.6 unidades. Las perspectivas sobre el empleo tampoco fueron buenas.
"Los consumidores que opinan que es difícil conseguir trabajo aumentaron a su nivel más alto en nueve años, de 30.1%, contra 28.9%" en enero, reveló la encuesta.
Quienes afirmaron que hay mucho trabajo cayeron, por su parte, a 11.2%, contra 14.5%. La proporción de personas que espera que haya menos empleos disponibles en los próximos seis meses aumentó a 28.4% en febrero contra 21.2% el mes pasado.
Quienes esperan que haya más empleos cayeron a 12.7%, contra 14.2% en enero.
El 15,2% de los encuestados, el mínimo histórico, espera que sus ingresos aumenten, contra 18.4% en enero.