De Obarrio cuestionó que el Gobierno persiste en mantener el CAIR, que es un impuesto a la venta, es decir, a los ingresos brutos, lo cual será nefasto para la economía, ya que por lo menos para un 20% de las pequeñas y medianas empresas aumenta la tasa efectiva por encima de la tarifa vigente de un 30% sobre las utilidades netas.
Pero según José Javier Rivera de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, un 90% de las recomendaciones dadas al gobierno fueron tomadas en cuenta.
Entre las que se menciona, la deducción de las devoluciones y los descuentos, se logró establecer un plazo para los requisitos que tendrán que presentar los contribuyentes que soliciten la no aplicación del CAIR manteniendo así el método tradicional.
En cuanto al principio de territorialidad y fuente, dijo que ciertas actividades que prestan servicio al exterior (hoteles, empresas marítimas arrendadores, etc), todos estos se están considerando de fuentes extranjeras. En tanto, sobre el régimen de remesas al exterior, se ha acogido una recomendación que aquellas personas naturales y jurídicas que tenían financiamiento antes del tres de diciembre, la retención se mantendrá para ellos a un monto del 6% .
Sobre el sentir de algunos empresarios de que esta reglamentación traerá efectos negativos, sostuvo que no hay la menor duda de que existirán tales efectos indicando que las empresas cuyo monto de facturación no sea mayor de 150 mil dólares no se le aplica el CAIR.
Por su parte, el Presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Gabriel Diez, dijo que uno de los efectos marcados, será la fusión de empresas debido a que se le cargará el CAIR a todas las sociedades anónimas que componen una determinada empresa.
Ricaurte Vásquez ministro del MEF, reconoció que no se han llegado a acuerdos en el tratamiento que se le va a dar a la distribución de combustible.
Dentro de los puntos que no se acogieron están, la eliminación de las transacciones entre las empresas afiliadas y subsidiarias, una propuesta que se refería a la base disponible de las transacciones de compraventa de acciones, bonos y valores sobre el valor en libro más un porcentaje. Sólo se reconoció el valor en libros.
También en cuanto a los ingresos proponían gravarlo de una forma gradual, de un 70% a un 30%, sin embargo, no se aprobó.