El Congreso de Guatemala intentó ayer aprobar un paquete tributario para cerrar un agujero fiscal de unos 1,600 millones de dólares en el presupuesto nacional, pese al rechazo de diversos sectores empresariales y de trabajadores.
El Parlamento deberá aprobar un endeudamiento por unos 680 millones de dólares mediante la emisión de bonos del Tesoro, así como reestablecer un impuesto a las bebidas alcohólicas luego de que fracasara el martes anterior la lectura final debido a las discusiones entre las diferentes bancadas.
La disputa se originó porque varios partidos de oposición exigen tasas más altas a las acordadas en un acuerdo político que es de 6% para las cervezas, 7% para los vinos y sidras y 8% para el resto de bebidas.
El impuesto a las bebidas alcohólicas había sido aprobado hace tres años pero la cúpula empresarial impugnó la ley ante la Corte de Constitucionalidad, que la suspendió al considerar que tenía ilegalidades.
La aprobación del paquete fiscal inició el pasado lunes cuando el Congreso aprobó la creación del Impuesto Extraordinario Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz (IETAAP), firmados en 1996 para poner fin a 36 años de guerra civil así como varias reformas al Impuesto Sobre la Renta (ISR).
El presidente de la Comisión de Finanzas, el oficialista Víctor Ramírez, explicó que el IETAAP gravará rentas netas a las empresas mercantiles y agropecuarias en 2.5% para este año.
Congreso de Guatemala discute paquete fiscal
Para cerrar un agujero de unos 1,600 millones de dólares en el presupuesto nacional